DRA. GARCÍA: “ANTE LA DUDA, CREER PRIMERO Y DESPUÉS DESPISTAR”
Un taller de capacitación sobre el abordaje de situaciones de violencia basada en género y generaciones tuvo lugar en nuestro medio, dirigido a personal de los equipos de salud del departamento.
La Dra. Magdalena García, Directora Nacional de Salud Mental, dijo que la convocatoria fue para trabajar sobre los protocolos de atención a mujeres y niños: “nuestro protocolo aterriza en nuestra población lo que el Ministerio como órgano rector indica y realmente funciona en forma consistente; se trata de trabajar en varios aspectos, no solamente desde la salud mental, justamente lo primero que cambia la pisada es que todos somos responsables, en lo que tiene que ver con los niños, de su cuidado y su protección, toda la comunidad. Sostenemos un proverbio africano que dice que para criar y cuidar un un niño se necesita de toda la aldea, el maestro, la familia, los vecinos, todos tienen que estar sensibilizados frente a un niño y sus necesidades, y también estar muy atentos a lo que llamamos las inflexiones o los cambios observables pero sobre todo a la palabra de los niños, que es el indicador más confiable que tenemos y es el que menos corte le damos”, expresó, insistiendo en que todos aquellos que “trabajamos con niños”, maestros, educadores de caif, médicos pediatras o de familia “tenemos que tener el oído afinado a la palabra de los niños y ante la duda, creer primero y después despistar”, agregó.
“UN NIÑO QUE SE SIENTE AMADO POR LO MENOS POR UNA PERSONA SIGNIFICATIVA, ES UN NIÑO MUY PROTEGIDO”
Recordó que el adulto es “el ejemplo” que los niños ven: “un niño es un pequeño que está aprendiendo de sus adultos referentes y usando eso al revés, todo lo que ven en programas televisivos que fomentan la violencia, que promueven que la diversión pasa por hacerle daño a otro, que otro se lastime, todo eso debería ser revisado y modificado; los niños aprenden lo que viven y usado al revés, tenemos la convicción de que un niño puede desarrollar fortalezas frente a la violencia, un niño que se siente amado por lo menos por una persona significativa, es un niño muy protegido”, expresó.
La recomendación es que durante el primer año de vida el niño no tenga exposición ni contacto con medios tecnológicos: “durante el primer año de vida cero pantalla no solamente por el daño que produce la famosa luz azul en el desarrollo cerebral, más allá de las escenas, así viera los dibujitos más inocentes no está bueno para su cerebro pero además de todo naturaliza la violencia, la burla, la desacreditación de lo otro, el humor y la risa basada en pisotear a lo otro, que se caiga, que se lastime, que sean torpes en lugar de ensalzar y premiar el buen comportamiento”, sentenció.