SE PREVÉ LA REALIZACIÓN DE UN TRABAJO DE ANÁLISIS Y DIAGNÓSTICO TRANSFRONTERIZO, ASÍ COMO EL DISEÑO Y PUESTA EN MARCHA DE UN PLAN DE ACCIÓN ESTRATÉGICO
El Fondo para el Medioambiente Mundial (FMAM) aportará USD 4,8 millones a un proyecto para la gestión conjunta de sus recursos hídricos transfronterizos en la cuenca de la laguna Merín y en sus lagunas costeras asociadas.
La laguna Merín es la más grande de Uruguay y la segunda más grande de Brasil, y la región presenta un gran potencial económico de pesca y acuicultura. El proyecto favorecerá la expansión del transporte fluvial entre países sin dañar la biodiversidad, y fortalecerá las capacidades de los sectores públicos y privados, enfatizando el uso sostenible y eficiente del agua, la preservación de los ecosistemas y sus servicios, y la adaptación al cambio climático.
El presidente de la Comisión Técnico Mixta Ing. Gustavo Guarino fue el encargado de confirmar la información, al ser consultado por Atlas: “tuvimos la grata información de que se aprobó un proyecto que nosotros habíamos encaminado en los años anteriores que hace a lo que es el manejo de los recursos de la cuenca en forma integrada con Brasil. Se trata de un proyecto transfronterizo aprobado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente, que depende de Naciones Unidas y tiene como objetivo ver cómo encarar una lucha frontal contra el cambio climático, el deterioro de los suelos, las erosiones, la contaminación ambiental, entonces en ese marco la FAO, que es quien administra esos fondos, tomó algunos proyectos que nosotros habíamos formulado en la Comisión de la Laguna, cuando negociamos con la Comunidad Europea pensando que podíamos conseguir los recursos, y finalmente se aprobó, en una reunión mundial que hubo de ese fondo, 4.800.000 dólares para este proyecto binacional”, indicó.
DESARROLLO SOSTENIBLE DE LA CUENCA COSTERA MÁS GRANDE DEL MUNDO
El FMAM aportará un total de 4,8 millones de dólares en los cinco años previstos para el proyecto, que contará además con un co-financiamiento estimado en 77 millones de dólares de parte de los gobiernos de Brasil y Uruguay, para la gestión conjunta de la cuenca, incluyendo sus recursos hídricos transfronterizos.
El objetivo será fortalecer las capacidades de los sectores público y privado de ambos países enfatizando el uso sostenible y eficiente del agua, la preservación de los ecosistemas y sus servicios, y la adaptación al cambio climático.
La Laguna Merín es un lago de agua dulce y una cuenca hidrográfica transfronteriza compartida entre Brasil y Uruguay. Con sus 3,750 km², es el segundo lago en superficie de Sudamérica luego del Lago Titicaca de Bolivia y Perú. Junto con las Lagunas de los Patos y Mangueira, representa el complejo de lagunas costeras más grande del mundo.
La abundancia de agua dulce que se vierte en la Laguna Merín es la fuente de riqueza ambiental y económica de la Cuenca: la gran cantidad y la calidad de sus aguas sustentan actividades agrícolas, forestales, ganaderas, pesqueras, acuícolas, turísticas, de abastecimiento de agua, entre otros servicios en ambos países.
La cooperación regional, para el caso de las cuencas transfronterizas, es un instrumento fundamental para la gestión del agua, y esto se hace cada vez más evidente al considerar factores relacionados con la calidad y la cantidad, atendiendo los diferentes usos y la distribución de este recurso.
En ese marco, el proyecto prevé la realización de un trabajo de análisis y diagnóstico transfronterizo, el diseño y puesta en marcha de un Plan de Acción Estratégico, así como monitorear, comunicar y evaluar de manera transversal los resultados que se alcancen.
Además, para la gestión del territorio de esta cuenca, la iniciativa aspira a una articulación profunda entre los gobiernos de Uruguay y Brasil, considerando la legislación nacional y los compromisos internacionales asumidos por ambos países.
Articular una gestión descentralizada e integrada permitirá mitigar desafíos actuales y futuros como el impacto del cambio climático, la contaminación ambiental, el desarrollo urbano, las migraciones entre los medios urbanos y rurales, la gestión sustentable de los humedales y de la franja costera.
A su vez, se buscará beneficiar de manera equitativa a todos los usuarios de las aguas y a la población de la cuenca en el corto y largo plazo además de fortalecer la gobernanza participativa, considerando la multiplicidad de actores, condición básica para una gestión efectiva.