Desde la Asociación Magisterial de Cerro Largo señalaron que el inicio de clases se da con normalidad, aunque persisten desafíos en escuelas de tiempo completo y en infraestructura.

Con el inicio del año lectivo en las escuelas del departamento, desde la Asociación Magisterial de Cerro Largo realizaron una primera evaluación del arranque de cursos, destacando que el proceso de elección de cargos se desarrolló de forma satisfactoria durante el mes de febrero.

El maestro Fernando Senllanes, integrante del gremio, explicó que “la gran mayoría de los cargos fueron elegidos en tiempo y forma”, precisando que, como ocurre habitualmente, los últimos en cubrirse corresponden a centros educativos más alejados, situación que se fue resolviendo en instancias posteriores. En líneas generales, afirmó que se trata de “un año bastante normal de trabajo”.

Uno de los puntos que genera mayor atención está vinculado a la cantidad de alumnos en algunos grupos, especialmente en escuelas de tiempo completo, una modalidad muy demandada por las familias. Senllanes indicó que “hay casos puntuales de grupos con muchos niños”, aclarando que los cupos están previamente establecidos y no siempre permiten absorber toda la demanda.



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Como medida concreta, desde el Consejo de Educación Inicial y Primaria se dispuso un aumento de cupos en algunos centros, como la escuela 146 de tiempo completo, donde el límite pasó de 25 a 30 alumnos por grupo. No obstante, el dirigente gremial remarcó que “esto no implica la creación de nuevos cargos docentes ni la construcción de aulas”, ya que se trata de centros con cupos reglamentados, especialmente aquellos bajo modalidad de participación público-privada.

También se señaló la existencia de listas de espera en escuelas de tiempo completo, en un contexto donde a nivel nacional se impulsa la extensión del tiempo pedagógico. “Es una política educativa necesaria y muy requerida por los padres, pero hoy la realidad es que no se puede atender a todos”, reconoció Senllanes.

En paralelo, el docente manifestó preocupación por algunas necesidades edilicias, principalmente vinculadas a la falta de espacios. Se mencionaron casos como el de la escuela 119 de Aguas Hermosas, que cuenta con un alumnado numeroso y locales reducidos, tanto en salones como en comedor. Según indicó, estas situaciones ya fueron planteadas ante la Inspección Departamental.

Desde la Asociación Magisterial valoraron el vínculo permanente con la Inspección y destacaron que “hay una relación cordial y un trabajo conjunto para priorizar lo más urgente”, aunque reconocieron que muchas soluciones dependen de la disponibilidad presupuestal.