El Anillo del Norte demandó US$ 360 millones y abre nuevas posibilidades de desarrollo energético
La presidenta de UTE también informó sobre los avances de la planta fotovoltaica de 70 megavatios, que será la mayor del país y se proyecta habilitar a comienzos de 2028.
La concreción del Anillo del Norte representa una de las inversiones de infraestructura energética más importantes de los últimos años y permitirá fortalecer la capacidad del sistema eléctrico uruguayo frente a una demanda que continúa en aumento. Así lo señaló la presidenta de UTE, Andrea Cabrera, quien destacó que se trata de un proyecto cuya planificación comenzó hace aproximadamente una década y que hoy se convierte en una realidad.
La jerarca consideró que uno de los principales valores de esta obra es haber logrado anticiparse a las necesidades del país. «Estas son infraestructuras que se empezaron a pensar hace 10 años para adelante y hoy es una realidad, hoy es algo concreto», expresó.
En ese sentido, sostuvo que el crecimiento de la demanda eléctrica está relacionado con la expansión de las actividades productivas, la movilidad eléctrica y las necesidades de hogares e industrias. Frente a ese escenario, señaló que UTE debe garantizar el suministro «de manera continua y con una calidad adecuada», acompañando los nuevos proyectos de infraestructura y el desarrollo económico.
Cabrera también puso en perspectiva la dimensión económica del emprendimiento, indicando que la inversión total rondó los 360 millones de dólares a lo largo de sus distintas etapas.
Al explicar la importancia de estas instalaciones, advirtió que muchas veces la atención se concentra en las redes de distribución que llegan directamente a los hogares, sin considerar toda la infraestructura que existe detrás. «Todo eso es posible gracias a que atrás existen estas infraestructuras, existen estas torres de alta tensión con estas líneas de alta tensión», afirmó, destacando su función para garantizar la circulación de energía en todo el territorio nacional.
LA MAYOR PLANTA FOTOVOLTAICA DEL PAÍS
La presidenta de UTE también se refirió al avance de la planta solar fotovoltaica que se construye en las proximidades de la conversora, del otro lado del camino, y cuya instalación está vinculada a las posibilidades que ofrece la nueva infraestructura eléctrica.
El proyecto tendrá una potencia de 70 megavatios, ocupará unas 200 hectáreas y contará con aproximadamente 140.000 paneles solares, convirtiéndose en la mayor planta de generación fotovoltaica del Uruguay.
Cabrera explicó que ya comenzaron los movimientos de tierra y la preparación de los caminos internos, mientras se completa la llegada de los insumos que serán utilizados durante la construcción. Según indicó, los trabajos avanzan a buen ritmo y la previsión es que la instalación quede habilitada a comienzos de 2028.
La jerarca también destacó el impacto que tendrá el emprendimiento en la actividad económica local, especialmente por la generación de empleo y la demanda de servicios durante su ejecución. «Es empleo local, también es empleo de calidad, también es demanda de servicios», sostuvo.
La construcción requiere la participación de diferentes especialidades, desde arqueólogos e ingenieros hasta equipos encargados del control ambiental y la seguridad industrial. Cabrera señaló que, durante una recorrida junto a representantes de Teyma, pudo conocer los avances y la dimensión de los trabajos, que representan un desafío importante para la empresa.
Finalmente, consideró que tanto el Anillo del Norte como la planta fotovoltaica son ejemplos del papel que cumple UTE en el impulso de nuevas inversiones y en el desarrollo de la economía nacional, a través de proyectos que fortalecen la infraestructura energética y generan oportunidades de trabajo.



