FISCAL UMPIERREZ: “CONSIDERAMOS QUE HAY HOLGADAMENTE SEMIPLENA PRUEBA DE LA EXISTENCIA DEL ILÍCITO Y LA PARTICIPACIÓN DEL IMPUTADO EN EL MISMO”

Bajo una gran expectativa se desarrolló la instancia judicial en relación al fatal accidente del pasado lunes. La jueza actuante, Dra. Pilar Rocha, y la fiscal Adriana Umpierrez estuvieron a cargo de las actuaciones; dos testigos pasaron por el despacho de la magistrado.

La instancia que comenzó sobre las 16:30 horas y finalizó sobre la hora 19.

Decenas de personas se concentraron frente a la sede judicial en repudio al hecho que costó la vida a un niño de tan sólo nueve meses.

Finalizada la audiencia se supo que “prisión preventiva por 180 días, por la presunta comisión de un delito de Homicidio culpable calificado”, decretó para el conductor del automóvil, el hombre de 29 años de iníciales C.A.S.C., el Juzgado Letrado de Sexto Turno.

La fiscal Adriana Umpierrez fue categórica al afirmar que “consideramos que hay holgadamente semiplena prueba de la existencia del ilícito y la participación del imputado en el mismo”.

Confirmó que el imputado mantiene su declaración en cuanto a una “amnesia o desconocimiento de su conducta con posterioridad a la hora 2 de la madrugada del día de los hechos, por lo menos esa fue su primigenia declaración”, aclarando que las declaraciones de los imputados en cualquier causa “tienen un valor relativo y mínimo, la fiscalía debe, y corresponde que así se haga, fundamentar los soportes probatorios con los demás elementos que hacen a la causa, porque además el imputado tiene el derecho de negar, mentir e incluso decir que directamente no quiere declarar sobre el asunto y esos derechos deben ser respetados. Entonces, sin perjuicio de su declaración, la prueba fue sólida en el conjunto de lo que se ha relevado hasta el momento”, puntualizó.

Umpierrez informó que tras realizarse la intervención del vehículo, “presentaba los vestigios ineludibles del siniestro de tránsito y en valijero había un neumático que presentaba un notorio desperfecto, un reventón de la goma, que suponemos fue la parte, precisamente, que impactó contra el cordón de la vereda; son elementos de prueba que están en vías de diligenciamiento porque aún no hemos determinado en qué circunstancias y cómo esa cubierta fue cambiada”, señaló.

Al momento se desconoce si además de la espirometría positiva, el conductor pudiese estar bajo el efecto de alguna otra sustancia prohibida: “no existen espirómetros de sustancias prohibidas en el medio y realmente frente a esa espirometría positiva de 1,81, no se estimó como prueba relevante la extracción de sangre”, indicó.

Aclaró que la solicitud de cautela por 180 días fue pensada “no de manera caprichosa o aleatoria, sino que es el tiempo estrictamente necesario para poder resolver esto y por lo menos tener una aproximación o una sentencia de primera instancia, por lo que eso significa que la fiscalía no podrá demorar más allá de los 30 ó 60 días en elaborar la acusación, pero depende de los soportes probatorios que aún están en etapa investigativa”, puntualizó.

La fiscal actuante destacó el aporte de los testigos, pieza clave en la investigación de este hecho: “en este caso los testigos fueron fundamentales, fueron colaboradores y prestaron su testimonio de manera elocuente, como debe ser”, sentenció.

TESTIMONIO DE UNO DE LOS TESTIGOS

Uno de los testigos que declaró en sede judicial, narró a Atlas lo ocurrido en la mañana de este lunes 6 de mayo: “pasé por el lugar a esa hora porque mi hijo va al Liceo de mañana y era la hora que él entraba al Liceo. Fue una situación horrible, de tremendo dolor, yo soy madre, tengo tres hijos, una cosa de no creer. En el momento que él impactó el cochecito y después la pared, el coche quedó abajo del vehículo y lo primero que hice fue tratar de llamar a las autoridades, para qué se presentaron en el lugar, tomar la matrícula del vehículo y no sé en qué momento, mientras el muchacho se daba a la fuga, la mamá logró sacar a esa criatura de dentro del coche, fue horrible, y yo me paré en el medio de la calle, circulaba un auto de color blanco, después me dijeron que era un taxi, le pedí por favor al hombre que me auxiliara, que la llevara. Fue horrible”.

También dijo que el auto circulaba a alta velocidad: “él cómo venía doblo, nunca hizo un frene en la esquina, bajo por Saravia y dobló por Villanueva, y ta. Él impacto contra la pared agarrando el coche, dio una marcha atrás cortita, después hacia delante, volvió a hacer una marcha atrás y volvió a acelerar hacia adelante, en la última marcha atrás que hizo logró salir y ahí se fue haciendo zigzag y en la intersección de Villanueva con 18 de Julio venían muchos adolescentes al Liceo, los cuales le tiraron sus mochilas, le tiraron tablas, le tiraron de todo y él nunca paró, incluso un muchacho que pasaba por el lugar le tiró un tupper con comida que llevaba hacia su trabajo pero tampoco freno. La verdad que fue horrible”.