El Consejo de Educación Inicial y Primaria procedió a la inauguración de obras en dos escuelas de Fraile Muerto. Se trata de la N° 8 de Tiempo Completo y las obras en la escuela N° 4 “Fructuoso Mazziota” de Tiempo Extendido.
De acuerdo a la información aportada por CEIP, las obras en la escuela N° 8 de Tiempo Completo comenzaron en el 2018 y consistieron en tirar abajo una vieja casona del año 1933 (un local comercial muy conocido en la zona), para levantar de cero el edificio del nuevo centro escolar.
“Sin duda que los salones son muy modernos, el salón comedor nuevo cuenta con todas las condiciones para desarrollar de mejor forma la propuesta de Tiempo Completo”, relató su directora, Sandra Caitano sobre las flamantes instalaciones.
La escuela N° 8 de Tiempo Completo funciona bajo esa modalidad desde hace 20 años. Cuenta con 106 alumnos, 6 maestros y la maestra directora, y tres profesores: de portugués, ajedrez y educación física. El personal no docente está compuesto por cuatro personas.
Por otro lado, la escuela N° 4 “Fructuoso Mazziota” tuvo su acto de transformación oficial a la modalidad de Tiempo extendido y presentación de las obras. Las reformas incluyeron la ampliación de las aulas, y un nuevo salón comedor y cocina (conectados a las aulas por medio de pasillos).
La escuela N° 4 cuenta con 206 alumnos, 12 maestros y 12 profesores talleristas: de literatura, inglés, teatro, tecnología, danza, expresión corporal y educación física. El personal no docente está compuesto por seis funcionarios.
Lo que antes era una escuela común (de dos turnos), desde marzo de este año funciona en horario de Tiempo Extendido: de 9 a 16 hs. “Transformarse a esta modalidad era una necesidad de los docentes, teníamos poco tiempo y no nos alcanzaba para toda la propuesta que teníamos”, explicó Yiselly González -la directora de la escuela-, sobre la cantidad de talleres con los que cuenta el centro escolar.
“Fraile Muerto es una ciudad de apenas 3 mil habitantes, con pocas fuentes de trabajo, donde los niños y niñas no accedían a talleres extracurriculares como danza o inglés. Ahora sí lo tienen”, comentó la directora.
“Las obras nuevas significaron más que un cambio en el edificio; han sido un cambio anímico muy positivo. A pesar de tener algunas resistencias iniciales entre los padres, el nuevo formato de tiempo extendido les ha gustado mucho a los niños y a las familias. A los chiquilines les encanta venir a la escuela”, concluyó la directora.