Nin Novoa: “No hay que tenerle miedo a decir que la derecha viene avanzando”
El embajador uruguayo en Brasil analizó el resultado de la primera vuelta, la polarización entre Lula y Flávio Bolsonaro, el nuevo escenario del Senado y las posibles repercusiones para Uruguay.
La elección brasileña dejó abierto un escenario de fuerte polarización de cara a la segunda vuelta del 25 de octubre, con Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro como los dos candidatos más votados. Para el embajador uruguayo en Brasil, Rodolfo Nin Novoa, el resultado también debe analizarse dentro de un proceso político más amplio que trasciende las fronteras brasileñas.
El exintendente de Cerro Largo señaló que la primera vuelta estuvo marcada por una alta abstención y por un escrutinio que fue modificando progresivamente la ventaja inicial de Bolsonaro.
“El panorama está absolutamente polarizado y en tres semanas podrá cambiar o no, no sabemos”, sostuvo Nin Novoa, quien consideró que la participación electoral será uno de los factores a observar en la segunda vuelta.
Durante las primeras horas del escrutinio, Bolsonaro llegó a superar el 50% de los votos, pero esa ventaja se redujo con el avance del conteo. El resultado terminó ubicando al candidato de derecha por encima de Lula, aunque sin alcanzar la mayoría necesaria para evitar una segunda vuelta.
“Los cuatro puntos que pierde Bolsonaro los rescata el presidente Lula”, explicó el diplomático al analizar el comportamiento de los votos durante el escrutinio.
Más allá de la elección presidencial, Nin Novoa puso el foco en la nueva composición del Senado brasileño, donde los sectores vinculados a Bolsonaro tendrán una presencia importante.
“Para Lula, en el caso de que ganara, sería bastante complejo”, afirmó, al señalar que un eventual gobierno del actual mandatario debería negociar con un Parlamento más adverso y que tendrá un papel determinante en la agenda política.
El mapa electoral también evidenció una marcada diferencia regional. Lula mantiene su principal respaldo en el nordeste, mientras Bolsonaro logró imponerse en buena parte de las demás regiones del país.
Para Nin Novoa, esa situación forma parte de una tendencia internacional que debe ser reconocida sin prejuicios. “La derecha viene avanzando en muchas partes del mundo y yo creo que no hay que tenerle miedo a decir que eso está sucediendo”, afirmó.
El embajador agregó que los sectores progresistas, de centroizquierda o de izquierda también enfrentan dificultades en distintos países, por lo que entiende que el escenario ideológico internacional atraviesa una etapa de cambios.
LAS RELACIONES CON URUGUAY
Consultado sobre las posibles consecuencias para Uruguay, Nin Novoa sostuvo que el resultado electoral no debería modificar sustancialmente las relaciones comerciales entre ambos países.
“Las relaciones comerciales para Uruguay no influyen con la ideología”, afirmó, y recordó que el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea fue impulsado durante gobiernos de diferentes orientaciones políticas.
En ese sentido, mencionó que las negociaciones involucraron a los gobiernos de Jair Bolsonaro en Brasil, Mauricio Macri en Argentina y Mario Abdo Benítez en Paraguay. “Se dice que se hace comercio por ideología y no es así. Ese es un verso muy repetido en Uruguay”, sostuvo.
El diplomático señaló que todavía existen temas comerciales en discusión, entre ellos cuestiones vinculadas a los productos lácteos, denuncias de dumping y aspectos relacionados con el comercio de carne.
Nin Novoa indicó que Uruguay mantiene el seguimiento de estos asuntos a través de la Cancillería y procura preservar los vínculos bilaterales sin intervenir en la política interna brasileña.
“Estamos informando a Cancillería cómo es la situación aquí, naturalmente sin inmiscuirnos en lo más mínimo en la política interna”, señaló.
La segunda vuelta del 25 de octubre definirá quién ocupará la Presidencia de Brasil, pero también el margen de acción que tendrá el próximo gobierno frente a un Congreso con una importante presencia de sectores de derecha.



