Numerosa fue la concurrencia a la audiencia pública convocada por la Dirección Nacional de Medio Ambiente, conjuntamente con la Intendencia de Cerro Largo, en el marco del proyecto que busca incorporar la zona de Centurión y Sierra de Ríos al Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
Un número importante de productores y vecinos de la zona, además de autoridades entre ellos ediles, el senador Yerú Pardiñas, directores municipales y el propio intendente Botana participaron de la instancia que tuvo lugar en el Club Unión en la tarde de ayer, a partir de la hora 17 y se extendió hasta las 21 horas aproximadamente.
Autoridades y vecinos intercambiaron opiniones respecto al polémico tema.
En representación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas llegó su Directora la Lic. Lucia Bartesagui, el Director del programa de Ecosistemas de la DINAMA, además de organizaciones ambientales que también llegaron de distintas partes del país para participar de esta actividad.
El propio intendente Sergio Botana, haciendo uso de la palabra durante esta audiencia, reconoció que se trata de un tema “trascendental” desde todo punto de vista: “la clave está en que sepamos encontrar los equilibrios adecuados, respetando todos los derechos, el derecho a la propiedad pero también el derecho de la naturaleza y a la vida, y que nadie se sienta violentado en cuanto sus intereses, cariños o amores”, expresó.
Por su parte, la Lic. Lucia Bartesagui se refirió a la propuesta que surge desde el SNAP para incorporar las zonas de Centurión y Sierra de Ríos a este sistema de áreas protegidas que tiene el país: “un largo proceso de discusión y de revisión de la propuesta que teníamos originalmente con los distintos colectivos de la zona, llegamos con una propuesta que es la que se puso de manifiesto público y que ahora presentamos para recibir verbalmente los comentarios, las cosas que tengan en contra o a favor de la propuesta que se presenta”, manifestó, informando que la propuesta comprende unas 37.000 hectáreas, de las cuales 25.500 hectáreas corresponden a área protegida y las restantes 11.500 corresponden a zona adyacente: “formalmente esta audiencia es la última instancia pero no quita que después hallan nuevas reuniones o nuevas instancias para terminar de ajustar detalles de la propuesta final”, agregó.
Bartesagui explicó que la aprobación de un área protegida finaliza con un decreto, que establece el tope en cuanto a restricciones, y luego se elabora un plan de manejo: “después no se pueden imponer nuevas restricciones, es decir el decreto establece la creación de los topes y luego el plan de manejo define la hoja de ruta, la gestión del área protegida y detalles de zonificación, en algunas zonas no se pueden desarrollar algunas actividades pero se pueden habilitar en otras zonas, por eso se zonifica el área protegida, y se establecen programas para el manejo del área protegida, por ejemplo, control de especies exóticas invasoras, control y vigilancia del área protegida, educación ambiental, programas de desarrollo turístico, etc.”, puntualizó, adelantando que para la gestión de esta área protegida está previsto un convenio entre la Intendencia y el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.