RIVERO: “DE NINGUNA MANERA ES UN AÑO PERDIDO”
A nivel del Liceo departamental, se viene realizando un trabajo intenso no solamente tras la resolución de las autoridades de hacer obligatoria la asistencia a clases sino también por las nuevas disposiciones en relación a las evaluaciones para el período noviembre-diciembre.
La subdirectora de la institución educativa, profesora Liliana Rivero, informó que previo a la obligatoriedad ya se registraba una asistencia que rondaba el 90%: “estábamos entre un 85 a un 90% de presencialidad y se daba mayormente en primero y sexto año, los que inician y los que egresan, y donde se estaba un poco más bajo era concretamente para los cuartos años”, manifestó, reconociendo que tras esta nueva disposición, se ha notado un repunte en la asistencia para estos grupos que estaban más disminuidos: “comenzaron a volver chiquilines que desde marzo no los habíamos visto ni los teníamos tampoco en la virtualidad”, afirmó.
Aclaró que los subgrupos se mantienen, cumpliendo de esta forma con el requisito del distanciamiento social obligatorio que establece el protocolo sanitario.
Rivero insistió en que “de ninguna manera” es un año perdido: “de ninguna manera es un año perdido, estamos trabajando intensamente con los profesores, con los tutores, los profesores están dedicando ahora que eran de coordinación para dar clases de apoyo, los chiquilines tiene la oportunidad de la prueba a fin de año en la cual si acreditan los saberes y la adquisición de las estrategias, y si aprueban esa prueba, salvarían el año”, puntualizó.
MACHADO: “HA SIDO UN TRABAJO CONSTANTE DE ADSCRIPTOS, DEL EQUIPO DE TRAYECTORIAS, DE LOS DOCENTES, EN RECUPERAR ASISTENCIAS Y ACTIVIDADES”
Por su parte la directora del Liceo Nº4, Profesora Mariluz Machado, dijo que si bien el primer día de la obligatoriedad se registró un pico de asistencia, la cifra no se mantuvo en el correr de la semana: “en esos casos lo que estamos haciendo es, junto con los adscriptos y los equipos de trayectorias, un seguimiento día a día de la asistencia, que además tenemos que comunicarla, pero lo que estamos haciendo para identificar a aquellos alumnos que ya estaban identificados y que los recuperamos, ver si esos alumnos retroceden en no asistir o si hay que convocar a otros estudiantes, especialmente ahora que a partir del mes de noviembre empezamos con las actividades de cierre, las pruebas, entonces lo que facilita es rastrear a esos chiquilines, identificarlos y buscar que realicen esas actividades que son de carácter obligatoria. Ha sido un trabajo constante de adscriptos, del equipo de trayectorias, de los docentes, en recuperar asistencias y actividades”, manifestó, comentando que para algunos niveles se registra un 30% de alumnado desvinculado: “tampoco es definitivo porque pueden recuperar, por eso yo pienso que va a rondar un 10% final la desvinculación, no muy diferente de lo común”, afirmó.