Productores plantearon prioridades para recuperar la caminería rural
Martín Uria, productor arrocero de la Tercera Sección, destacó la reunión con la Intendencia, los municipios y gremiales rurales como una instancia concreta para comenzar a definir intervenciones.
La recuperación de la caminería rural fue el principal tema abordado en una reunión entre autoridades de la Intendencia de Cerro Largo, alcaldes y representantes de organizaciones vinculadas al sector productivo. Para los productores, el encuentro permitió avanzar en la identificación de caminos prioritarios y en una planificación por zonas.
Martín Uria, productor arrocero de la zona de Río Branco y participante de la reunión, valoró especialmente la instancia. “Ha sido la reunión más concreta que hemos tenido con la autoridad más importante del departamento y las alcaldías para poder pensar en qué se puede hacer”, señaló.
Durante el encuentro, las distintas gremiales presentaron las necesidades de sus respectivas regiones. En el caso de la zona arrocera, se planteó una primera prioridad de entre 100 y 110 kilómetros de caminos que atraviesan sectores de producción, centros poblados y escuelas rurales.
“Intentamos definir una caminería que pasa por el corazón de la zona arrocera”, explicó Uria, quien aclaró que se trata de una propuesta inicial que no contempla la totalidad de las necesidades de la región.
PLANIFICACIÓN POR ZONAS
El productor señaló que la intención es comenzar a trabajar directamente con las alcaldías para definir las intervenciones. En el caso de Río Branco y Plácido Rosas, el objetivo es coordinar los trabajos pensando especialmente en el período de cosecha.
“Nosotros estamos apuntando a febrero o marzo”, explicó Uria, indicando que la Asociación de Cultivadores de Arroz Regional Río Branco mantendrá contacto con los municipios para intentar que determinados caminos estén en condiciones antes del comienzo de la actividad más intensa.
La planificación también deberá contemplar los recursos disponibles y las condiciones climáticas. Ante las perspectivas asociadas al fenómeno de El Niño, Uria consideró necesario priorizar obras que puedan ofrecer soluciones más duraderas.
En ese sentido, mencionó que en algunos puntos donde las lluvias provocan inundaciones recurrentes podría ser necesario cambiar el tipo de intervención. “En vez de seguir poniendo material, tratar de hacer un esfuerzo más y hacer una calzada de hormigón”, planteó.
El productor también destacó que durante la reunión se habló de retomar una política de prevención para la circulación por caminos rurales. Según explicó, las restricciones tienen consecuencias directas para las actividades productivas, especialmente durante la cosecha.
“Cuando tenés un embarque preparado, están los certificados sanitarios y los camiones que tienen que venir con carga, una prohibición de circulación implica muchas cosas”, sostuvo. A su entender, las decisiones deben contemplar las particularidades de cada zona y mantener un diálogo previo con los productores.
UNA CAMINERÍA ACORDE AL CRECIMIENTO PRODUCTIVO
Uria consideró que el deterioro de los caminos también está relacionado con el crecimiento que tuvo la producción en el departamento durante los últimos años.
“Hubo un gran desarrollo de la actividad productiva, un aumento de la producción de granos, del área de carne y de la forestación”, señaló.
A su entender, ese crecimiento no tuvo el mismo acompañamiento en infraestructura. “Las instituciones del Estado estuvieron 20, 25 años mirando para otro lado”, afirmó, al plantear la necesidad de adecuar la caminería al nivel actual de actividad.
Para el productor, la recuperación no puede resolverse en forma inmediata, pero el encuentro permitió comenzar a establecer una hoja de ruta. “Por lo menos empezar a conversar sobre eso” es, dijo, un primer paso para generar una planificación que permita acompañar el desarrollo productivo.



