La nueva administración municipal de Cerro Largo determinó la prohibición del lavado de vehículos por parte de los taxistas en el predio de la Terminal de Ómnibus de Melo, una práctica que se venía realizando desde hace años. La medida fue notificada por la Policía Municipal y confirmada por el propio presidente del Centro de Choferes, Maiko Mattos.

Nos llegó la comunicación oficial a través de la Policía Municipal y también dialogamos directamente con el encargado de la división, Favio Freire”, expresó Mattos. Según indicó, la orden de prohibición es directa del intendente Christian Morel, quien dispuso poner punto final a esta práctica que involucraba no sólo a taxistas de la parada de la Terminal, sino también a vehículos de otras paradas que acudían a esa zona para lavar sus unidades.

Mattos recordó que este tema ya había sido planteado en administraciones anteriores, pero “se hablaba, se intentaba un acuerdo, duraba unos días y luego todo volvía a lo mismo, los lavados seguían ocurriendo”. Ahora, la situación cambió radicalmente. “Desde la Intendencia nos avisaron que a partir de ahora queda terminantemente prohibido lavar taxis en la Terminal y no sabemos qué tipo de sanciones o multas podrán aplicarse si alguien incumple, por eso pedimos a los choferes y patrones que respeten la medida para evitar problemas”, afirmó.

Más allá de este episodio puntual, el presidente del gremio adelantó que los trabajadores del volante solicitarán una reunión con el intendente y el área de Tránsito. Según explicó, son varios los temas que preocupan al sector, siendo uno de los principales la falta de control sobre los lugares reservados para taxímetros. “El problema mayor es que continuamente hay vehículos particulares estacionando en lugares señalizados para taxis, lo que genera complicaciones tanto para recoger como para bajar pasajeros”, expresó Mattos.

La intención del gremio es tener una primera reunión con las autoridades de Tránsito y luego convocar a una instancia más amplia, con participación de la patronal y el propio intendente, para plantear otras inquietudes vinculadas al funcionamiento del sector.

Mattos explicó que actualmente Cerro Largo cuenta con unas cincuenta matrículas habilitadas y que si bien en días de alta demanda, como cuando llueve, todos tienen trabajo, durante las jornadas normales muchos taxis permanecen estacionados. De todas formas, consideró que el número actual de unidades es razonable. “La situación es tranquila, siempre luchándola todos los días”, resumió.