A pesar de las condiciones climáticas, se realizó anoche la quinta Marcha del Silencio en Melo.
Desde Plaza Independencia a Plaza Constitución, por Saravia, transcurrió esta movilización bajo la consigna “Que nos digas dónde están, contra la impunidad de ayer y de hoy”.
Finalizada la misma se procedió a la lectura de una proclama, en instalaciones del Instituto de Formación Docente, que en su parte central decía: “es una cálida demostración de solidaridad con quienes sufrieron y aún sufren las consecuencias de la barbarie del Terrorismo de Estado; y particularmente con la lucha de las madres que buscaron a sus hijos y los siguen buscando.
Expresa el repudio más enérgico a las atrocidades cometidas, tristemente reivindicadas no sólo por sus ejecutores sino también por los Generales y la Oficialidad actual, que no temen por su honor cobijando en sus filas tales elementos.
Constituye un no rotundo a las políticas de olvido. Nos recuerda que el crimen de la desaparición se sigue cometiendo hoy y representa una amenaza permanente para las nuevas generaciones que deben vivir libres y luchar por sus sueños sin esa carga. Por eso estas marchas son también un abrazo protector para nuestros jóvenes.
Ellos deben reflexionar sobre los horrores vividos, porque para decidir qué país quieren, qué deben rechazar o exigir, deben conocer la verdad y tener las garantías para poder expresarse.
(…) A los 3 partidos que se alternaron desde el 85 a la fecha les cabe la responsabilidad de mantener intocada la formación de las Fuerzas Armadas, en una doctrina golpista y una soberbia mesiánica, colocándose además como una institución por encima y por fuera de nuestro orden democrático. Sin sentirse obligados a subordinación alguna a los Poderes del Estado.
Como dijimos el 1 de mayo: No queremos éstas Fuerzas Armadas, ni la impunidad de sus crímenes. Queremos garantías para una democracia plena.
¡¡¡Que nos digan dónde están!!!!
Contra la impunidad de ayer y hoy
Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos”