COLEME

PERSPECTIVAS en MARZO
(La visión del Consejo Directivo)
Comenzaron las pariciones del otoño… y con ellas el anunciado repunte en la remisión de leche a la planta industrial.
En marzo se llegó al mínimo anual en el recibo (13.000 litros) que, aunque es un valor pequeño no lo fue tanto como indicaban las proyecciones realizadas con anterioridad. El clima de este verano ayudó y también lo hizo el entusiasmo de los productores que ahora tienen la certeza que van a cobrar la leche que remitan, y que lo harán a un precio bien interesante… Ello justifica el esfuerzo que hacen para mantener y mejorar el nivel de producción.
La diferencia entre la cantidad de leche recibida en marzo y la vendida como leche fluida a la población da el margen necesario para mantener una producción de quesos que insume entre 15 y 20.000 litros de leche semanales, por lo que no ha sido necesario cerrar la quesería. Y no obstante ello, se comienza con el Plan de Licencias que permitirá distribuirlas a lo largo de todo el año.
A fines de marzo se comenzarán a pastorear en la Cuenca los primeros verdeos y ya están quedando ensiladas las reservas estratégicas.
Esta semana llegan los primeros camiones con insumos provenientes de *PROLESA* en el marco del _Fondo Rotatorio_ de *INEFOP*, los que se suman a los que continuaron llegando desde Calvase. 
Más allá de la compra realizada en el marco del Fondo Rotatorio, quienes participan de este Proyecto han quedado registrados como _Productores Invitados_ lo que los habilita a realizar todo tipo de compra en PROLESA abonando en efectivo o con cualquier tarjeta de crédito.
Se reconoce que la labor de _apoyo técnico a los productores_ por parte de la Cooperativa se tiene que reforzar más aún. La _sanidad_ es un tema que hay que cuidar en los tambos para que el producto final mantenga la excelencia. También aparece la oportunidad para buscar alternativas que permitan que las _sociedades de productores_ que existen de hecho, puedan formalizar sus vinculaciones de manera bien clara y ajustada a lo legal.
La campaña de siembras está en marcha… lo que trae la ilusión de un futuro cargado de leche. El nivel de los precios internacionales también refuerza el entusiasmo, pues se concretó un séptimo aumento consecutivo en los valores de los remates de Fonterra.
En el actual contexto favorable _el foco de la cooperativa debe estar puesto en la próxima primavera…_ 
Controlada, o en vías de estarlo, la rutina operativa del día a día, corresponde ver más allá y preguntarse ¿cómo se asegura la Cooperativa que estará en condiciones de procesar los 30.000 litros diarios que se recibirán en octubre de 2019, y agregarle a esa leche el valor que no tendría si se la reenviara como excedente a otra planta industrializadora?
Por un lado hay que trabajar para _mejorar las instalaciones de la industria_ para lograr mayor eficiencia en los procesos y un producto de la mejor calidad. Con ese fin la Directiva ha contactado a la *Fundación _Latitud_ del LATU,* quienes visitarán la planta en los próximos días para comenzar un plan de actualización industrial.
Por otro lado se necesitan _mercados para colocar la producción,_ y más allá de lo que se puede vender localmente, donde se cuenta con una población leal y jugada por Coleme y sus productos, y donde hay mucho para mejorar en la distribución lo que ampliará las ventas, también se deben abrir otros mercados que tengan la capacidad para absorber todo lo producido.
En ese sentido ya se han realizado los primeros contactos con compradores extranjeros para exportar directamente a Brasil, y también al Pacífico… pero existe la consciencia de que eso no es fácil, y que no se logrará al primer intento…
Ahora lo prioritario es conseguir las certificaciones y habilitaciones para exportar. Para ello la Directiva ya se contactó con *Uruguay XXI* con quienes, en conjunto con *Inacoop* se intentará recorrer ese camino que exigirá trabajar con constancia y prolijidad.
Cuando en agosto de 2018 comenzó la actuación de esta Directiva la primera acción fue el contactarse con las autoridades para plantear la situación de la cooperativa, de sus socios remitentes y de los trabajadores de la industria. En esa oportunidad se solicitó el tiempo necesario para que con el trabajo de todos los integrantes de la Cooperativa se concretara la solución deseada que permitiera el despegue definitivo. 
Seis meses después se puede afirmar que el trabajo ha sido intenso y mancomunado. Cada uno desde su rol aportó la cuota parte que hoy permite albergar la esperanza de la recuperación.
Vamos hacia adelante, con la certeza que “la primavera es inexorable…”