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Una grabación de Juana de Ibarbourou fue recuperada en Melo

El material, fechado en 1962, integra una colección de registros sonoros y audiovisuales del Museo Histórico Regional que ahora busca reconstruir sus historias con ayuda de la comunidad.

Una grabación de Juana de Ibarbourou, conservada durante décadas en el archivo del Museo Histórico Regional de Cerro Largo, volvió a escucharse gracias a un proceso de recuperación y digitalización de antiguos registros sonoros. El material forma parte de un conjunto de diez cassettes que reúnen voces de referentes culturales y registros de distintas actividades.

El historiador Matías Borba explicó que el hallazgo surgió durante una revisión del acervo del museo. «Empezó como una búsqueda de otros elementos en el acervo del museo» y, en ese proceso, aparecieron numerosas cintas de audio y video que dieron paso a una investigación más amplia.

Para avanzar en la recuperación, se estableció contacto con el Laboratorio de Preservación Audiovisual de la Facultad de Información y Comunicación de la Universidad de la República. Allí se realizaron tareas de limpieza, identificación y digitalización de los materiales.



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LA PROCEDENCIA DE LAS CINTAS

Borba también confirmó nuevos datos sobre el origen de los registros. Aunque la grabación de Juana de Ibarbourou corresponde a 1962, las cintas fueron grabadas en 1985 por el profesor doctor Pablo Rocca, en el marco de una investigación realizada junto a la Casa de la Cultura de Melo para recuperar materiales del archivo del SODRE.

La aclaración permite avanzar en la reconstrucción de la historia de estos documentos y precisar cómo llegaron a integrar el acervo local. El archivo, por tanto, no constituye un registro inédito, ya que había pasado previamente por un proceso de edición. La investigación busca ahora reconstruir la trayectoria de los materiales y recuperar información sobre su circulación y conservación.

En cuanto al contenido, Borba señaló que la voz de Ibarbourou aparece en intervenciones públicas y homenajes a poetas de su época. El mismo cassette incluye registros de Emilio Oribe recitando sus poemas. «Estamos ahí todavía identificando, sobre todo a qué momentos o episodios de la vida de Juana corresponden», explicó el historiador, al señalar que aún quedan aspectos por precisar.

La colección también conserva la voz de Celia Torres, vinculada al Liceo de Melo, además de registros de actividades desarrolladas durante la década de 1980, entre ellas jornadas de temática religiosa y encuentros de intercambio literario.

LA MEMORIA COLECTIVA COMO PARTE DE LA INVESTIGACIÓN

La recuperación técnica es solo una etapa del trabajo. Ahora se procura identificar personas, lugares y circunstancias vinculadas con las grabaciones, una tarea en la que los testimonios de la comunidad pueden aportar información decisiva.

Las actividades desarrolladas junto al laboratorio incluyeron proyecciones y convocatorias para que los vecinos pudieran escuchar los audios, observar las filmaciones y compartir recuerdos. Borba destacó la importancia de reconocer «personas, lugares, voces que las generaciones más jóvenes nunca llegamos a conocer».

Cada aporte puede ayudar a completar datos que no quedaron documentados por escrito y contribuir a reconstruir la historia cultural de Cerro Largo.

Para el historiador, el valor de este trabajo va más allá de conservar registros antiguos. «Recuperarlo no sólo nos permite recuperar una parte del pasado, sino sobre todo hacernos nuevas preguntas sobre el pasado», reflexionó.

Con la confirmación de nuevos datos sobre el origen de las cintas, continúa avanzando la trazabilidad de estos materiales, que permiten preservar voces y testimonios fundamentales para la memoria del departamento.

Pie de foto: El historiador Matías Borba explicó el proceso de recuperación de materiales del Museo Histórico Regional, entre ellos una grabación de Juana de Ibarbourou fechada en 1962 (Foto: lapa.fic.edu.uy)

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