DESDE LA DIÓCESIS LOCAL SE INSISTE EN EL USO DEL TAPABOCAS Y DISTANCIAMIENTO ENTRE FIELES
Este viernes 19 de junio, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, se retoman las misas con presencia de fieles en todo el país.
Así lo confirmó la máxima autoridad eclesiástica a nivel departamental, quien recordó alguna de las medidas sanitarias que los fieles deberán cumplir a la hora de concurrir a misa: “básicamente deberán concurrir de tapabocas, guardar las distancias, en eso va a ayudar la señalización que se ha hecho, incluso con el acordonamiento de bancos o directamente poniéndolos separados, y luego de parte de los celebrantes también el cuidado particular en algunos momentos, sobre todo para nosotros en la Iglesia Católica la distribución de la comunión, que es el de mayor cercanía e implica una serie de cuidados especiales”, manifestó Heriberto Bodeant, quien además explicó que la cantidad de personas en el interior de los templos dependerá de la capacidad locativa de cada una de las parroquias: “la idea es que se cuente el número de asientos y se reduzca a un tercio de los posibles ocupantes sentados. Ahora, yo creo que esto no va a generar un problema por dos razones, en el caso de la Catedral, es muy amplia y va a haber una misa sábado y domingo, de modo que los fieles tendrán dos posibilidades de misa en un espacio grande. La otra razón es que los mayores de 65 años se les exoneran del precepto de ir a misa el domingo, aunque muchos de ellos más bien lo que quieren es poder comulgar, de modo que no va a haber, creo yo, una dificultad en cuanto a eso”, señaló.
Bodeant también anunció que más allá de la presencialidad, las misas continuarán siendo transmitidas a través de las redes sociales: “tal vez un poco menos pero yo personalmente, en la medida de lo posible, lo voy a hacer y va a seguir también la misa que se transmite por canal 12 de Melo a las 11, porque eso lo ha pedido mucha gente e incluso esa transmisión por redes sociales abrió algo nuevo, porque muchas veces pensamos en la gente que va a misa y que de repente dejó de hacerlo, pero esa transmisión comenzó a ser seguida por gente del interior del departamento, de capillas o lugares donde no hay un sacerdote ni misa semanal, que de repente se encontraron con la posibilidad de tener la misa en su casa por lo menos de esa forma y nos han expresado el deseo de que eso continúe, y otra gente también nos lo han pedido, sobre todo personas mayores”, sentenció.