El senador y exintendente habló sobre el escenario que enfrentará Christian Morel al asumir la ejecutivo departamental y defendió la necesidad de preservar los puestos de trabajo en la Intendencia.

El senador Sergio Botana, exintendente de Cerro Largo, se refirió al próximo cambio de mando departamental y manifestó su “esperanza de que sea una buena intendencia”. En recientes declaraciones expresó su preocupación por la estabilidad de los trabajadores municipales, frente a un escenario que, reconoció, no es sencillo.

La situación de la Intendencia de Cerro Largo es complicada desde siempre, porque es una Intendencia que da muchísimo, que se obliga a dar muchísimo en todas las áreas de la vida del departamento, y que realmente no hay gente que pueda pagar muchísimo”, explicó. Botana señaló que las condiciones económicas de la población y la falta de impulso a la radicación de industrias en zonas fronterizas hacen que las finanzas departamentales siempre sean “ajustadas”.

Consultado sobre las declaraciones de Christian Morel, quien ha señalado que hay unos 300 funcionarios de más en la plantilla municipal, Botana advirtió que si bien ese desajuste puede existir, debe resolverse gradualmente: “También hay una política social detrás del trabajo municipal. Ese ajuste se debe dar a largo plazo, afectando que salgan más de los que entren, pero sin cortar los ingresos totalmente”.

En ese sentido, fue enfático: “Siempre vamos a aspirar y vamos a defender la estabilidad del trabajador municipal. Ese puesto de trabajo es altamente significativo y tenemos que preservarlo y defenderlo”.

Sobre el rol que piensa asumir como legislador en relación con el nuevo gobierno, dijo que Christian Morel encontrará “al mismo Sergio Botana de siempre, comprometido con Cerro Largo. Adoro la Intendencia y adoro mi departamento, no va a haber nada que me haga pelear ni con la Intendencia ni con el departamento”.

Citó al extinto Jorge Boer para reforzar su postura: “Los hombres pueden tener conflictos, las instituciones no. Siempre me va a encontrar para tender una mano donde el departamento me necesite. Las cuestiones de carácter personal son eso, el departamento no las puede pagar y la Intendencia tampoco”.

Respecto a las denuncias públicas sobre eventuales pagos de compensaciones indebidas o funcionarios que cobraban sin trabajar, Botana aseguró que no ha intervenido ni tiene intención de hacerlo: “El día que me fui de la Intendencia tomé la decisión de no incidir en nada, ni hablar nada. Justamente, para no caer en la tentación de meterse. La gente elige gobiernos, y cuando uno está tiene que estar metido hasta el tuétano, pero cuando no está, la mejor ayuda es no meterse ni tratar de manipular nada”.