Cinco cooperativas del departamento accedieron a cupos para avanzar hacia la casa propia, en un proceso que refuerza el modelo de ayuda mutua y dinamiza la construcción local.
El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial realizó este martes el último sorteo anual de cupos para la construcción de viviendas cooperativas, una instancia que dejó una noticia especialmente alentadora para Cerro Largo. En total, 21 cooperativas de todo el país resultaron beneficiadas, lo que permitirá la construcción de 750 nuevas viviendas y eleva a 1.500 los cupos adjudicados en lo que va de 2025.
La actividad se desarrolló en el Espacio Modelo de Montevideo y contó con la presencia de la ministra Tamara Paseyro, el subsecretario Christian Di Candia y el director nacional de Vivienda, Milton Machado, junto a autoridades ministeriales y delegaciones cooperativas de distintos departamentos. Durante su intervención, Paseyro subrayó que el cooperativismo “no es solo una vivienda, es una historia colectiva, un proceso y una forma de construir comunidad”.
En ese marco, Cerro Largo tuvo una participación destacada. De las 21 cooperativas sorteadas a nivel nacional, cinco corresponden al departamento: cuatro fueron beneficiadas por sorteo y una accedió por adjudicación directa, al tratarse de su tercer intento. En conjunto, el impacto alcanza a 87 familias cerrolarguenses que dieron un paso decisivo hacia la vivienda propia.
Las cooperativas favorecidas fueron Nuestro Hogar, con 12 familias; Cocapro, con 18; Construyendo Sueños Melo 2023 (Coviconsu), con 20; La Unión de Melo, con 18; y Covifum, que accedió por adjudicación directa y nuclea entre 17 y 20 familias. Las primeras tres atravesaban su primer sorteo, un dato que explica la fuerte carga emotiva que rodeó la instancia.
Todas las cooperativas cuentan con el asesoramiento del Instituto de Asistencia Técnica COPATNE. Su asistente social, Virginia Montero, resumió el sentir de los grupos al señalar que estaban “muy felices y muy contentos”, destacando que se trata de “casi un centenar de familias que pasan a ser favorecidas”, muchas de ellas por primera vez, lo que renueva expectativas y sostiene el sueño de la casa propia con un impulso concreto.
Montero explicó que, tras el sorteo, comienza un proceso técnico y administrativo que incluye la elaboración y aprobación del proyecto ejecutivo. Recién luego de esa etapa se firma la escritura y se habilita el inicio de la construcción, un trayecto que puede demandar alrededor de dos años. En este caso, la mayoría de las cooperativas ya cuenta con terreno y aportará mano de obra bajo la modalidad de autoconstrucción, uno de los pilares del sistema de ayuda mutua.
Más allá del impacto social, desde el ámbito técnico se remarcó que este tipo de proyectos también moviliza la economía local, generando actividad en el sector de la construcción, compras conjuntas de materiales y empleo directo e indirecto. En ese sentido, Montero valoró que el crecimiento sostenido del cooperativismo en el departamento “hace que la gente se entusiasme, se organice y vuelva a confiar en esta alternativa como un camino real para acceder a la vivienda”.
A nivel nacional, el MVOT consolidó en 2025 al sistema cooperativo como eje central de su política habitacional. Entre marzo y noviembre se escrituraron 47 cooperativas, superando las 1.400 viviendas, mientras que entre enero y octubre finalizaron obras de 67 cooperativas que beneficiaron a más de 2.100 familias. Actualmente hay 175 cooperativas en obra, con unas 5.400 viviendas en distintas etapas de ejecución.