La administración de Christian Morel busca unificar esfuerzos de organizaciones y vecinos para aplicar soluciones integrales, aunque enfrenta dificultades económicas para continuar con castraciones

La Intendencia de Cerro Largo creó la Oficina de Bienestar Animal, con Carlos Melo como encargado y el respaldo de grupos y personas comprometidas con la temática. El objetivo es enfrentar una problemática que afecta tanto a zonas urbanas como rurales: la sobrepoblación de perros, los ataques a otros animales y los accidentes de tránsito vinculados a su presencia en la vía pública.

Melo señaló que existen posturas enfrentadas entre quienes protegen a los animales y los productores afectados por los daños que ocasionan, pero que la nueva oficina busca “caminar por un camino del medio, recibiendo apoyo de todos para tratar de encontrar una solución”. Subrayó que no existen soluciones mágicas y que el problema “es incluso cultural y requiere educación”.

Entre las primeras acciones se prevé trabajar en escuelas con un equipo multidisciplinario para promover la tenencia responsable, realizar campañas de concientización y retomar las castraciones, actualmente suspendidas por un desvío de fondos del período anterior que dejó inutilizados 485 chips ya disponibles. El convenio con el Instituto Nacional de Bienestar Animal permanece en pausa hasta resolver el aspecto económico.

También se proyecta un albergue canino municipal transitorio, en convenio con el Instituto Nacional de Rehabilitación, donde personas privadas de libertad brindarían mano de obra para el cuidado de los animales, con apoyo del Centro Médico Veterinario y gremiales para su alimentación. Este espacio estaría destinado a perros con comportamiento problemático o que requieran retención judicial, y no para retirar todos los animales de la calle.

La oficina también apunta a intervenciones específicas, como en la zona del vertedero municipal, donde se estima que hay unos 300 perros, comenzando por la identificación y retiro de los más peligrosos. Melo aclaró que refugios como el de Mendoza son privados y que la Intendencia se enfocará en sacar de circulación a los animales que no puedan convivir en espacios públicos o rurales.

Sabemos que es un tema caliente, pero tenemos ganas de trabajar y de a poco encontrar soluciones”, expresó Melo, pidiendo el apoyo de toda la población para que el plan tenga resultados.