El intendente detalló deudas heredadas, avances en pagos y plan de retiro voluntario para funcionarios mayores de 65 años.

Al cumplirse 30 días de gestión, el intendente de Cerro Largo, Christian Morel, realizó un balance sobre la situación financiera departamental. Explicó que “aún seguimos con el crédito de ANCAP cerrado, pero ya hemos solicitado formalmente la financiación de la deuda para retomar compras de combustible y bitumen, avanzar en el Fondo de Desarrollo del Interior y certificar obras, para que llegue dinero al departamento”.

Sobre la relación con proveedores, Morel indicó que su administración ha pagado al contado aproximadamente el 85% de lo adquirido, incluyendo alimentación y combustible de empresas locales, y destacó que “algunos proveedores han bajado sus costos entre 20% y 45%, confiando en que podamos cumplir con los pagos en tiempo y forma”. Gracias a esta estrategia, afirmó, “hemos logrado ahorrar más de 4 millones de pesos en estos primeros 30 días, y se prevé un ahorro adicional de más de 7 millones en los próximos 55 días”.

Sobre el pago de salarios, el jerarca recordó que el gobierno nacional adelantó 50 millones de pesos del artículo 214, aunque la intendencia precisa alrededor de 70 millones para cubrir sueldos y convenios con ONG, generando un déficit cercano a 20 millones. Además, persisten deudas heredadas por 19 millones en ceses y renuncias, y otros 9 millones por licencias y salario vacacional “todavía adeudamos aproximadamente 19 millones de pesos de ceses y renuncias, y unos 9 millones por licencias y salario vacacional, que se podrán cubrir cuando llegue el duodécimo”.

En materia de personal, sostuvo que su intención es no llegar a los 300 ceses previstos inicialmente. Para eso se trabaja en un plan de retiro incentivado para funcionarios mayores de 65 años, lo que reduciría la cifra a entre 80 y 90. Reconoció que existe un decreto departamental que habilita la jubilación obligatoria para quienes superen esa edad, pero aseguró que no quiere aplicarlo de forma automática porque no desea exigir a nadie que ha servido muchos años al departamento que se retire sin compensación: “bajo ningún concepto quiero exigir que se jubilen sin ningún tipo de compensación; estamos trabajando en incentivos voluntarios para que puedan retirarse, lo que permitirá cesar unas 80 o 90 personas menos de las previstas inicialmente”.

Finalmente, Morel expresó que la intendencia enfrenta dificultades financieras importantes, aunque confía en que las medidas de ahorro, la negociación con proveedores y la llegada de recursos nacionales permitan equilibrar las cuentas en los próximos meses.