La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados estudia un proyecto de ley enviado por el Ministerio de Economía y Finanzas que busca mejorar la situación económica y laboral en zonas de frontera, donde la diferencia de precios con Brasil genera un fuerte impacto en el comercio local. En ese contexto, comerciantes de Cerro Largo advirtieron sobre la pérdida de competitividad de la ciudad de Melo y reclamaron medidas urgentes.

Andrés Martínez, presidente del Centro Comercial e Industrial de Cerro Largo, planteó durante una comparecencia parlamentaria que la vigencia del descuento del 32% en el Imesi para compras de nafta en estaciones de servicio de Río Branco y Aceguá —aplicable mediante medios electrónicos— termina perjudicando a la capital departamental, ya que incentiva el consumo del lado brasileño.

Según Martínez, hoy los melenses cruzan habitualmente la frontera para comprar combustibles, pero también para adquirir materiales de construcción, realizar consultas médicas e incluso comprar electrodomésticos. “La frontera ya se corrió”, aseguró. “No sé si nosotros no somos más brasileros que uruguayos, para decir la verdad”, expresó ante los legisladores, según recogió El Observador.

El dirigente relató que localidades como Aceguá y Yaguarón se han transformado en polos comerciales, donde los uruguayos no solo cargan combustible sino que pasean, almuerzan, visitan el free shop y hacen sus compras. En ese escenario, reclamó que también en Melo se habilite un descuento impositivo para las ventas de nafta, “aunque sea por siete u ocho meses a prueba”, y propuso una rebaja menor —de entre 17% y 20%— si no es posible igualar el beneficio del 32%.

Martínez fue enfático al denunciar una situación que considera alarmante: “En Melo hay cinco estaciones de servicio, pero hay cien o más puestos clandestinos de venta de nafta”. Según dijo, esos puntos de comercialización ilegal almacenan grandes cantidades de combustible sin control ni condiciones de seguridad. “Ya han muerto niños por este motivo”, advirtió. “Si explotan, también explota el barrio”.

Además de la competencia desleal de estas prácticas informales, los comerciantes reclaman medidas para enfrentar la pérdida de competitividad frente a Brasil, el avance de grandes cadenas, el contrabando, y las compras online fuera del país que no tributan impuestos. “Se están terminando los comercios autóctonos”, lamentó el presidente de la gremial. “No estamos hablando de una localidad que está prosperando; es al revés: se va quebrando”.