El Alcalde del Municipio de Cañas, Víctor Noda, expresó su preocupación por el impacto que está generando la compleja situación financiera que atraviesa la Intendencia de Cerro Largo, lo que obliga a los municipios a reducir significativamente sus planes de trabajo.
“Solo podremos atender tareas de caminería y apoyo a las escuelas, no hay margen para más en este momento”, indicó Noda, tras participar en una reunión con el Intendente Christian Morel. “La reunión nos dejó una impresión muy fea”, sostuvo, al referirse a la delicada realidad financiera.
El alcalde denunció además que durante la transición de gobierno, la administración anterior le retiró 500 mil pesos de la cuenta del municipio. “Cuando entregué el municipio, estaba al día. Esa deuda fue generada desde la Intendencia, no desde el municipio”, afirmó.
Actualmente, el Municipio de Cañas tiene apenas 91 mil pesos en su cuenta, y una factura por pagar de 1800 dólares, lo que implicaría quedar “en cero” si se abona. “Por eso, no queremos comprar nada más ahora y seguir acumulando deuda. Esto costó dos años levantarlo”, advirtió.
Ante este panorama, los esfuerzos se concentrarán en mantener lo esencial. “Vamos a seguir con caminería rural y apoyo a las escuelas como la de Rincón de Moreira. Trabajos básicos como colocación de caños o bloques, pero el resto lo tenemos que parar mínimo dos meses”, anticipó.
Sobre la posibilidad de acceder a créditos o respaldo logístico, Noda fue claro: “No queremos endeudar más al municipio. Y respaldo en caminería de parte de la Intendencia hoy no hay, porque no hay máquinas operativas; hay que pagar a proveedores, comprar repuestos. Es una cadena”.
Un posible alivio podría llegar con los fondos de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), ya que se espera poder certificar trabajos de caminería en setiembre. “La plata del 20% adelantado ya nos la sacaron, pero si certificamos bien, en verano podríamos retomar algunas obras como badenes”, sostuvo.
Finalmente, el alcalde pidió comprensión a los vecinos. “Vamos a seguir trabajando como saben que lo hacemos desde hace cinco años, pero pedimos paciencia. Este año será de muy poca actividad”, sentenció.
Y cerró con una advertencia sobre la situación actual de los caminos: “Hay tramos muy complicados, algunos destruidos por el tránsito forestal. Muchos de esos caminos no veían máquinas hace 30 años. Les dimos una primera intervención, pero ya necesitan otra. Caminería es trabajo continuo y hoy no tenemos cómo seguir avanzando”.