La Cámara de Representantes dio su respaldo al proyecto que homenajea al histórico educador rural. La iniciativa reconoce la huella que dejó en Cerro Largo una de las experiencias pedagógicas más innovadoras de la enseñanza uruguaya.

La Cámara de Diputados aprobó en la tarde de ayer el proyecto de ley que designa con el nombre de Miguel Soler a la Escuela N.º 60 de La Mina, en la quinta sección de Cerro Largo, concretando un nuevo reconocimiento a quien es considerado una de las figuras más influyentes de la educación rural del país.

La iniciativa había sido presentada anteriormente en el Senado por la senadora Blanca Rodríguez, donde obtuvo respaldo legislativo, y ahora recibió la aprobación de la Cámara de Representantes, avanzando en el proceso que permitirá oficializar la denominación del centro educativo.

El miembro informante fue el diputado suplente por Cerro Largo, Paulo Beck, quien destacó la trascendencia de la obra desarrollada por Soler en la zona de La Mina y la influencia que aquella experiencia tuvo sobre la educación uruguaya.

Durante su intervención, Beck señaló que el homenaje adquiere un significado especial en el año en que se conmemoran ocho décadas de las Misiones Sociopedagógicas, un movimiento estrechamente vinculado a la visión educativa impulsada por el maestro.

“Fue una propuesta educativa innovadora que integró al alumno, a la familia y a toda la comunidad en el proceso de enseñanza. Trascendió las fronteras del país y se convirtió en una referencia internacional sobre educación rural”, expresó el legislador.



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El diputado recordó que la experiencia desarrollada en La Mina logró transformar una realidad marcada por elevados índices de analfabetismo y limitadas oportunidades para la población rural.

Según relató, la escuela incorporó actividades que resultaban revolucionarias para la época, incluyendo formación artística, música, producción agropecuaria, corte y confección, además de iniciativas vinculadas a la salud y el desarrollo comunitario.

“Los alumnos no solamente aprendían dentro del aula. La escuela trabajaba junto a las familias, impulsaba proyectos productivos, participaba en exposiciones y generaba oportunidades que cambiaron la realidad de toda la zona”, afirmó.

Beck destacó además que aquella experiencia permitió la llegada de servicios y recursos que hasta entonces estaban ausentes en buena parte de la campaña.

“Hubo enfermeras residentes, campañas de vacunación, acuerdos productivos y una fuerte integración con la comunidad. Fue una transformación que dejó una marca profunda y que todavía permanece en la memoria de quienes fueron protagonistas de aquella etapa”, sostuvo.

La propuesta aprobada reconoce el legado de un educador que dedicó gran parte de su vida a la enseñanza rural. Nacido en España en 1922 y radicado en Uruguay desde su infancia, Miguel Soler se recibió de maestro en 1943, participó en la fundación de la Federación Uruguaya de Magisterio y desarrolló, junto a otros referentes de la educación nacional, programas que marcaron generaciones.

Desde el Senado, la senadora Blanca Rodríguez había destacado que Soler fue “un visionario” cuya obra permitió que la experiencia de La Mina trascendiera las fronteras nacionales, convirtiéndose en un modelo estudiado en distintos países de América Latina.

Con esta aprobación parlamentaria, la Escuela N.º 60 de La Mina quedará asociada oficialmente al nombre de quien impulsó una de las experiencias más recordadas y valoradas de la educación rural uruguaya, reafirmando el vínculo entre Cerro Largo y una historia que dejó huellas profundas en la enseñanza nacional.