Asegura que el servicio beneficiaba a la zona y denuncia que el cierre respondió a intereses políticos externos
El alcalde de Fraile Muerto, Gastón Nauar, cuestionó el cierre del refugio de perros de la localidad y afirmó que está dispuesto a retomar gestiones para su reapertura. Según explicó, la clausura del centro se produjo en diciembre, cuando el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) intervino el predio y retiró a todos los animales, tras una serie de denuncias.
“El INBA intervino el refugio hasta que quedó el último perro y al momento de liberarlo se cerró todo. Según nos dijeron, había muchas denuncias y preocupación, pero las denuncias no eran de gente de la zona, ni siquiera sé si eran del departamento”, sostuvo Nauar, quien no descartó motivaciones políticas: “gente que ni de acá era denunció y el INBA cerró el refugio”.

El alcalde defendió el servicio que prestaba el centro, especialmente para los productores y las fuerzas del orden: “La gente de la zona estaba conforme con el refugio. La propia policía me ha dicho más de una vez que, cuando hay un perro con problemas o que ha mordido, no saben dónde llevarlo. Lo mismo pasa con los perros callejeros. Para la zona era un buen servicio”.
Nauar aseguró que el Municipio está dispuesto a ceder el espacio para que el refugio vuelva a funcionar, ya sea bajo la gestión del INBA, de una ONG o de cualquier organización interesada. “El refugio está en buenas condiciones; siempre hay cosas para mejorar, pero estamos dispuestos a colaborar”, afirmó, y adelantó que seguirá golpeando puertas: “Nos parece una excelente función y una solución para la zona. Vamos a insistir para que siga funcionando”.
Sobre el respaldo recibido, reconoció cierta soledad en la gestión: “Puede ser que nos haya faltado apoyo. Creo que quedamos bastante solos, tanto el Municipio como la Intendencia y el propio INBA”. Y cerró con una reflexión sobre las denuncias: “Lo que nos asombra es que, después de terminada la campaña política, se terminó el problema del refugio”.