El Frente Amplio cuestiona el aumento de cargos de confianza previstos en el proyecto 2026–2030

El ingreso del proyecto de Presupuesto Departamental de la Intendencia de Cerro Largo para el período 2026–2030 a la Junta Departamental desató la primera polémica política del año, con fuertes cuestionamientos desde la oposición vinculados a la cantidad de cargos de confianza previstos en la nueva estructura de gobierno.

El presidente de la Mesa Política Departamental del Frente Amplio, Daniel Aquino, expresó públicamente sus reparos a través de redes sociales y luego reafirmó sus conceptos al ser consultado. En su publicación, el dirigente comparó cifras y dejó planteada la contradicción que, a su entender, surge entre los compromisos de campaña y el contenido del presupuesto, al señalar que “si 92 era un disparate, casi 150 será poco”, en referencia al número total de cargos de confianza que se desprenden del proyecto.

Según explicó Aquino, el texto presupuestal establece 134 cargos de confianza dentro de la estructura de la Intendencia, a los que se suman 20 cargos en el Municipio de Río Branco y un secretario por cada municipio, lo que eleva sensiblemente el total. En ese sentido, sostuvo que se propone pasar de 93 cargos cuestionados en la administración anterior a una cifra sustancialmente mayor en la actual gestión encabezada por el intendente Christian Morel.

Para el dirigente frenteamplista, esta situación representa “un contrasentido”, ya que recordó que durante la campaña electoral el hoy intendente había asumido el compromiso de reducir drásticamente los cargos de confianza. Aquino remarcó que existe registro público de esas afirmaciones y recordó una intervención del actual jefe comunal en La Voz de Melo, en la que sostenía que ese número se reduciría a 42, con el objetivo de liberar recursos para obras y atender demandas postergadas, especialmente en la ciudad de Melo.

Al analizar el presupuesto presentado, Aquino indicó que su motivación para hacer pública la crítica se centró exclusivamente en este punto, más allá de que reconoció que aún resta estudiar en profundidad los rubros, la proyección de ingresos y el detalle de las obras previstas, al entender que “las obras siempre son buenas para el desarrollo del departamento”.

En su evaluación política, el presidente de la Mesa del Frente Amplio consideró que el contenido del presupuesto confirma advertencias realizadas durante la campaña electoral, cuando desde su sector se sostenía que las dos candidaturas del Partido Nacional representaban “más de lo mismo”. En ese marco, afirmó que la gestión actual se apoya en tres pilares que, a su juicio, vuelven a hacerse visibles: acuerdos políticos por cargos, prácticas de clientelismo y un manejo de los recursos públicos que genera dudas.

Aquino también cuestionó el rápido ingreso de personal tanto en la Intendencia como en la Junta Departamental antes de la entrada en vigencia de la normativa que regula el acceso a los gobiernos departamentales, y señaló la falta de avances en temas que fueron centrales en la campaña, como la culminación del cordón perimetral de Melo o la solución de fondo al problema de los residuos. En ese contexto, sostuvo que no observa coherencia entre los compromisos asumidos y las decisiones que hoy se reflejan en la principal ley departamental.

Finalmente, reiteró que el aumento de cargos de confianza, tanto en la Intendencia como en el Municipio de Río Branco, reaviva una polémica que ya había estado presente en el debate electoral y que ahora vuelve a instalarse con fuerza en el inicio del nuevo período de gobierno departamental.