La interconexión entre los barrios Soñora y López Benítez, junto a nuevos espacios deportivos y la renovación urbana, figuran entre las prioridades del plan presentado por la administración Morel.

El presupuesto quinquenal elevado por la Intendencia de Cerro Largo a la Junta Departamental proyecta una inversión cercana a los 3.500 millones de pesos destinada a obras de infraestructura en todo el departamento. Se trata de una de las principales herramientas de planificación del actual gobierno departamental, con fuerte énfasis en vialidad, espacios públicos y equipamiento urbano.

Dentro de ese paquete de obras, la interconexión entre los barrios Soñora y López Benítez aparece como una de las intervenciones más significativas. La iniciativa responde a una demanda histórica de vecinos de estas zonas, consideradas durante años como barrios satélites de la capital departamental, y busca mejorar la conectividad y la integración urbana.

Si bien el intendente Christian Morel ha sido cauto a la hora de brindar detalles técnicos del plan, confirmó que esta obra está incluida dentro del anteproyecto presupuestal. Al referirse al volumen de la inversión, señaló que un alto porcentaje estará destinado a infraestructura vial y urbana, destacando que “hay una inversión gigante en bitumen, cordón cuneta e iluminación”, como parte de una estrategia integral para mejorar la calidad de vida en los barrios.

El jerarca remarcó además que el presupuesto no se limita a calles y pavimento, sino que incorpora proyectos largamente reclamados por la comunidad. En ese sentido, sostuvo que existe un compromiso claro con la construcción de una piscina, un polideportivo, la creación de un nuevo Parque Rivera, la intervención en la zona del Ejido y la concreción de barrios “hechos a nuevo”. En esa misma línea, integró la conexión entre Soñora y López Benítez, la remodelación de todas las plazas de Melo y la puesta a punto de la Terminal de Ómnibus como parte de un paquete de obras de fuerte impacto social.

Morel subrayó que el ritmo de ejecución alcanzado en los primeros meses de gestión respalda la viabilidad del plan, recordando que en apenas 60 días se lograron bituminizar más de 100 cuadras. Según expresó, ese antecedente refleja “el compromiso con todas las obras del departamento” y marca el camino de lo que se pretende consolidar en los próximos cinco años, siempre que el Ejecutivo cuente con el respaldo necesario en la Junta Departamental.

Consultado sobre otros temas sensibles, como la problemática del vertedero, el intendente aclaró que esa solución no está contemplada específicamente en este presupuesto, aunque adelantó que el Ejecutivo analiza alternativas vinculadas a la posible municipalización de la recolección de residuos en Melo, afinando números y evaluando escenarios.

El presupuesto quinquenal comienza ahora su etapa de análisis político y técnico en el ámbito legislativo, donde el oficialismo espera reunir los votos suficientes para avanzar con su plan.