Reclama adeudos salariales y anuncia demanda civil contra el intendente Morel

Pablo Hernández, extrabajador de la Intendencia de Cerro Largo, inició una huelga de hambre y se encadenó en la entrada del edificio comunal por calle Muñiz. “Yo no era ñoqui. Me cesaron trabajando”, dijo a Atlas el exfuncionario, quien denuncia haber sido despedido mientras cumplía funciones activas en la Policía Municipal.

Hernández reclama el pago de 126 horas extras, una partida de $8.000 por rendimiento, su licencia no abonada y el sueldo del mes de julio. “Quiero hablar con el Intendente, no con los peones”, expresó, al tiempo que anunció que presentará una demanda civil por daños y perjuicios contra Christian Morel. “Será contra él porque yo no quiero que un error que cometió el hombre lo pague el pueblo”, afirmó, insistiendo en que su único deseo es volver a trabajar.

Según explicó, la medida de encadenarse fue adoptada tras pasar toda la noche del domingo en huelga de hambre. “Por más que no estaba encadenado, ya estoy sin comer. Y hasta que no se me solucione el tema del pago, voy a seguir encadenado acá”, aseguró. Advirtió que persistirá con la medida hasta obtener una respuesta concreta: “Yo no creo que el señor Intendente quiera ser recordado porque un padre se le murió encadenado a la puerta de la Intendencia por no comer”.

El exfuncionario sostiene que fue cesado tras haber trabajado cuatro años y siete meses, y apuntó directamente contra la administración entrante: “El causal ya lo sé: esto es persecución política pura y exclusiva”. Asegura que los recortes se centraron en trabajadores que apoyaban al anterior intendente, José Yurramendi, especialmente de la lista 158, liderada por su hermano Mauricio.

Hernández detalló que las deudas que reclama en su mayoría provienen de la anterior administración, salvo el salario de julio, que corresponde a la actual. Intentó comunicarse con el intendente Morel para plantearle su situación personal y económica: “Tengo tres hijos. Aunque no viven conmigo, dentro de mi sueldo hay una retención judicial con la que ayudo a su madre. También tengo dos préstamos grandes en el banco que ahora no sé cómo voy a pagar”.

Incluso ofreció ocupar cualquier otro puesto si no servía en su área. “Le dije que si no servía en la policía municipal, que me llevara al barrido o a picar piedra, o a donde sea, porque yo lo que quiero es laburar”, relató. Pero según él, la respuesta fue negativa: “Me dijo que 145 personas estaban en la misma situación, que no le importaba. Que Lucy, la encargada del área, buscó un lugar y no hubo, y por eso se dio el cese”.

Desde ADEOM, la presidenta Ivanna Mayer explicó que tomaron conocimiento del cese el viernes por la tarde. “Le pedimos que concurriera a ADEOM como el resto de los compañeros, ya que estamos tomando contacto para luego reunirnos con cada uno y negociar con el Intendente, como se pactó en la última reunión”, indicó.

Sobre este caso particular, Mayer señaló que el jefe comunal mostró un mensaje que le envió el propio Hernández afirmando que lo había votado y que no era un ñoqui. “Lo que sabemos es que dentro de la Policía Municipal él no quiso trabajar sábado y domingo, y con todos los recortes le tocó ser cesado”, explicó. Pese a las gestiones gremiales, Hernández mantuvo su postura: “Dice que es una persecución política”, comentó Mayer.

Por su parte, el Director de Personal Marcelo Soca afirmó que “simplemente dejamos que el funcionario se manifieste, tiene todo su derecho”, y remarcó que “el Intendente ya se reunió con ADEOM y se dejó constancia de que no es un tema político, como el funcionario lo manifiesta”.