Finalmente resultó falsa la amenaza de bomba que se registró contra el Liceo departamental N°1.
La normal rutina de trabajo de la institución se vio afectada en la jornada de ayer tras una llamada telefónica que alertaba de la presencia de un elemento explosivo en el interior del centro educativo. Inmediatamente se procedió a la evacuación y suspensión de las clases del turno vespertino, dando cuenta de la situación de las autoridades correspondientes que también determinaron el vallado de la zona.
Luego de un intenso trabajo de búsqueda por parte del personal de Bomberos, se descartó la existencia de tal artefacto y se retomaron las clases con normalidad.
El titular del destacamento local de Bomberos, oficial Simón Burlón, consultado por Atlas, relató los hechos acontecidos: “el Destacamento de Melo fue convocado por una amenaza de bomba en el Liceo N°1 y nuestras tareas estuvieron abocadas a la inspección, que resultó negativa, por lo que Liceo pudo continuar con sus actividades normales”, manifestó, informando que de acuerdo al protocolo se debió realizar la evacuación total del edificio para posteriormente realizar la inspección: “en este caso teníamos información de que podía ser en uno de los baños, pero no se encontró ningún elemento sospechoso, por lo que no fue necesaria la intervención de otras instituciones“, agregó.
Una vez finalizada la inspección y confirmado que se trataba de una falsa alarma, se recomendó a las autoridades liceales el reinicio de las actividades con normalidad.
Burlón dijo estar al tanto de lo ocurrido en una escuela de Río Branco, aunque aclaró que en ese caso sí se encontró un elemento sospechoso, por lo que el protocolo se activó y demandó la presencia de un grupo especializado que llegó de Montevideo: “en primera instancia acude policía y bomberos, que somos los encargos de hacer la primera inspección y en el caso de encontrar algún elemento, se solicita el apoyo a los militares, que fue lo que ocurrió en Río Branco”, sentenció.