La Junta Departamental aprobó el reperfilamiento de fondos del fideicomiso por $181 millones, lo que permitirá saldar deudas y garantizar funcionamiento básico
La Intendencia de Cerro Largo logró esta semana un respaldo clave por parte de la Junta Departamental, que aprobó por mayoría una iniciativa para redireccionar recursos del fideicomiso departamental. La medida implica la reasignación de $181 millones, originalmente destinados a obras municipales, para saldar obligaciones económicas urgentes, particularmente un crédito vigente con el Banco República.
Durante la sesión extraordinaria celebrada el miércoles, los 27 ediles del Partido Nacional votaron afirmativamente, mientras que los cuatro representantes del Frente Amplio se manifestaron en contra, señalando que esta situación es “consecuencia de 15 años de mala administración”.
El actual Director de Hacienda, Rafael Rodríguez, explicó que “la iniciativa partió del Ejecutivo Departamental, con el intendente Fernando Gamarra, y fue trabajada junto al equipo económico de Christian Morel, encabezado por el contador Alejandro Duarte”. Rodríguez destacó que existe un “acuerdo total” entre las autoridades salientes y las entrantes, así como una señal clara de unidad dentro del Partido Nacional. “Se respaldaron ambas gestiones, la que culmina y la que inicia. Eso es un mensaje político muy fuerte e importante”, afirmó.
Rodríguez fue categórico al justificar la medida: “Era la única alternativa, no había otra salida. Hoy la Intendencia está en una situación contenida, pero de extrema fragilidad. Esto permite a la nueva administración contar con un flujo de dinero importante para sueldos, funcionamiento básico y mantenimiento de servicios esenciales como alimentación y flota municipal”.
Respecto al destino original de esos fondos, el jerarca aclaró que no se trata de cancelar obras sino de buscar nuevas formas de financiarlas. “La mayoría de los proyectos votados hace dos años no se ejecutaron, muchos porque no fueron incluidos en los planes anuales de los municipios, y otros porque requerían complementos presupuestales que no tenían fuente de financiación”, detalló. Indicó que solo Río Branco y Noblía hicieron uso parcial de los recursos asignados, y que el resto podrá ser incluido en futuras gestiones a través del Fondo de Desarrollo del Interior, OPP u otras herramientas del Ministerio de Economía.
El dinero redirigido será utilizado para pagar un crédito que la Junta ya había autorizado en el duodécimo presupuesto. Esto, a su vez, permitirá liberar esa línea de crédito para que el gobierno de Morel pueda operar con mayor margen financiero desde el comienzo de su mandato.
Consultado sobre las críticas del Frente Amplio, Rodríguez evitó confrontar. “Eso corre por cuenta de ellos. No voy a abrir juicio sobre sus opiniones. Este no es momento para debates ideológicos sino para hacerse cargo y dar soluciones. Es muy fácil criticar cuando la situación es endeble. Lo difícil es asumir el rol y por eso estamos poniéndole el hombro y el pecho a esta realidad”.
Rodríguez insistió en que los alcaldes electos deberán coordinar nuevas estrategias para la ejecución de obras, pero reiteró que el compromiso sigue firme. “Nada se descarta. Las obras no se cancelan, solo se busca una fuente distinta de financiación. Ahora la prioridad es que el aparato municipal siga funcionando”, concluyó.