Intendencias y productores buscan destrabar el 1% y mejorar la caminería rural
El Congreso de Intendentes y la ARU coincidieron en avanzar hacia la eliminación del tributo a la comercialización de ganado, siempre que se aseguren los recursos que reciben los gobiernos departamentales. También reclamaron soluciones para los caminos secundarios.
La caminería rural y las condiciones para trasladar la producción volvieron a ocupar un lugar central en la agenda entre los gobiernos departamentales y el sector agropecuario. Una delegación del Congreso de Intendentes se reunió con la directiva de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), instancia en la que también se analizó la eliminación del denominado 1% que grava la comercialización de ganado.
El encuentro permitió acercar posiciones sobre un tributo que las gremiales rurales cuestionan desde hace tiempo. Actualmente, el productor abona ese porcentaje y posteriormente debe realizar gestiones para recuperar el dinero, un mecanismo que, según la ARU, genera trámites que podrían evitarse.
El presidente del Congreso de Intendentes, Carlos Enciso, señaló que existe coincidencia entre los jefes comunales en avanzar hacia su eliminación, aunque advirtió que debe mantenerse el ingreso que actualmente reciben las intendencias. “Estamos de acuerdo que no se lo cobren más a los productores”, afirmó, al tiempo que remarcó que ese recurso forma parte de los presupuestos departamentales.
La recaudación vinculada al tributo alcanza aproximadamente los US$ 45 millones anuales a nivel nacional. Por ese motivo, el planteo de las intendencias es que el Poder Ejecutivo defina un mecanismo de compensación que permita eliminar el cobro sin afectar las finanzas departamentales.
Desde la ARU, su presidente Rafael Ferber sostuvo que el objetivo es terminar con un procedimiento que obliga al productor a pagar para luego iniciar el trámite de devolución. La eliminación, sostuvo, permitiría “sacar el mecanismo de algo que te hace perder tiempo”.
CAMINOS SECUNDARIOS
La situación de la red vial secundaria fue otro de los principales puntos de coincidencia. El crecimiento de la producción agropecuaria y del transporte de carga ha incrementado las exigencias sobre caminos que, en muchos casos, no cuentan con las condiciones necesarias para soportar el movimiento durante todo el año.
Enciso reconoció que las intendencias enfrentan dificultades para financiar mejoras de mayor alcance y planteó la necesidad de incrementar la inversión. “Las toneladas de producción, por suerte para el país, son muchas, pero no se acompasó la inversión país a la caminería secundaria”, sostuvo.
El jerarca consideró especialmente complejas las obras necesarias para elevar el estándar de algunos caminos, pasando del balasto a soluciones asfaltadas, debido al volumen de recursos que requieren.
Ferber, por su parte, reclamó que las condiciones de la red vial no terminen impidiendo la salida de la producción. Señaló que existen departamentos donde se establecen restricciones a la circulación en determinados períodos y entendió que esa situación debe ser revisada.
El planteo compartido apunta a generar un esquema de trabajo entre intendencias, Gobierno nacional y productores, con el objetivo de alcanzar una red de caminos secundarios que permita transportar la producción durante todo el año y acompañar el crecimiento de la actividad agropecuaria.



