Intendentes respaldan la derogación del 1% y reclaman respuestas para la caminería rural

Carlos Enciso planteó que la eliminación del impuesto debe estar acompañada por recursos para las intendencias. La caminería también estuvo entre los temas centrales ante la llegada de El Niño.

La situación de la producción agropecuaria volvió a poner sobre la mesa dos asuntos que involucran directamente a las intendencias: el financiamiento de los gobiernos departamentales y el estado de los caminos rurales. Ambos temas fueron abordados durante el encuentro que la Mesa ampliada del Congreso de Intendentes mantuvo con la directiva de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), en el marco de la Expo Prado 2026.

El presidente del Congreso de Intendentes, Carlos Enciso, calificó la reunión como “muy positiva” y destacó que existe coincidencia entre los gobiernos departamentales respecto a la eliminación del impuesto del 1% a los semovientes. “Estamos de acuerdo en su derogación, claramente”, afirmó Enciso, aunque vinculó esa decisión a la necesidad de que las intendencias reciban una compensación por los recursos que dejarían de percibir.

El planteo tiene como referencia una recaudación de más de 40 millones de dólares anuales para el conjunto de las intendencias. “Ese recurso, como nos prometió el Gobierno central, debe estar acompasando la pérdida”, señaló el intendente de Florida, remarcando que esos fondos ya están contemplados dentro de los presupuestos departamentales.



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“ESTAMOS TODOS PREOCUPADOS POR LA PRODUCCIÓN”

 

Enciso destacó especialmente el nivel de coincidencia alcanzado entre los intendentes. “Tal vez históricamente, como nunca, están todos los intendentes de acuerdo en esta postura”, sostuvo, marcando una diferencia con otros períodos en los que no existió una posición común sobre el impuesto.

La expectativa del Congreso de Intendentes es que el proceso pueda quedar definido durante este año para que la modificación tenga aplicación efectiva a partir del próximo ejercicio.

El otro gran asunto planteado ante la ARU fue la caminería rural, especialmente frente a un escenario climático que podría generar mayores dificultades. Enciso señaló que existe una nueva realidad productiva que exige revisar la forma en que se construyen y mantienen los caminos.

“Por suerte ha habido mayor producción a sacar”, indicó, pero advirtió que el aumento del movimiento de cargas también genera mayores exigencias sobre la infraestructura. A su entender, “a la conformación histórica de los caminos hay que cambiarle el estándar”, porque los tonelajes actuales superan la capacidad de las reparaciones tradicionales con balasto.

Desde la ARU, su presidente Rafael Ferber coincidió en la necesidad de avanzar sobre un problema que, según señaló, lleva tiempo sin una solución definitiva.

“La caminería viene de larga data sin resolverse”, afirmó Ferber, vinculando directamente el estado de los caminos con la actividad productiva. En ese sentido, sostuvo que la producción que genera recursos para el país también requiere que el Estado nacional participe en la mejora de la infraestructura necesaria para trasladarla.

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