Especialistas advierten sobre la plaga que afecta a las palmeras en Uruguay
A instancias de la Estación Experimental de Bañado de Medina de la Facultad de Agronomía, se realizó en la Casa de la Universidad de Cerro Largo una jornada dedicada a analizar la situación del picudo rojo, insecto que genera preocupación por el daño que ocasiona a las palmeras. La actividad estuvo a cargo de los ingenieros agrónomos Gabriela Grille y Alfonso Barcos, responsables también del Vivero y del área de Arbolado Urbano de la Intendencia de Montevideo.
Los técnicos señalaron que la presencia de esta plaga plantea un desafío inédito: “Lo que pasa es que en realidad no estamos acostumbrados a una plaga de carácter urbano. Es algo novedoso y la gente pensó que no iba a ser lo que está resultando: una plaga muy importante que solamente afecta a palmeras”, explicaron.
El riesgo no se limita a especies exóticas. “Las palmeras Butiá o Pindó, que son autóctonas nuestras, hay que cuidarlas muchísimo porque tienen un gran valor. Más allá de que la Fénix ha sido el hospedero preferido, el insecto se ha expandido y en algunas zonas ya comienza a afectar otras especies”, añadieron.
Los especialistas recordaron que el problema se detectó por primera vez en Canelones, extendiéndose luego a Montevideo, San José, Colonia, Florida, Durazno, Lavalleja y Maldonado. “Ha llegado hasta San Carlos, bastante cerca de los palmares de Butiá. También hubo denuncias en Soriano, aunque en algunos casos se trataba del picudo negro, una especie nativa que no tiene la misma virulencia”, aclararon.
Respecto a los síntomas iniciales, advirtieron que las señales deben ser observadas con atención:
“Se empieza a manifestar con una asimetría en la copa de la palmera. Algunas hojas se desplazan, se ven sectores sin follaje, y cuando avanza, las hojas se secan desde arriba hacia abajo, cayendo y dejando la palmera con aspecto de paraguas”.
Los tratamientos, puntualizaron, son fundamentalmente preventivos: “Cuando se manifiestan los síntomas, la población del insecto ya es muy alta. Lo que causa el daño a la palmera son las larvas”.
La jornada permitió sensibilizar sobre la magnitud del problema y la necesidad de generar estrategias conjuntas de prevención y cuidado del arbolado urbano y natural.