La incorporación de esta tecnología permite tratamientos menos invasivos para cálculos urinarios y posiciona al centro asistencial como referente regional.
El uso de energía láser para la destrucción de cálculos del aparato urinario es considerado un avance relevante en materia de salud para la región, en el marco del desarrollo de la litotricia en el Hospital de Melo. Se trata de un procedimiento que ya se viene realizando desde hace más de un año y que ahora suma tecnología de última generación, utilizada en los principales centros de referencia del país.
El urólogo Martín Bertachi explicó que el hospital ha fortalecido este abordaje al incorporar uno de los instrumentos más avanzados disponibles. Señaló que “desde hace más de un año venimos trabajando en el desarrollo de la litotricia, que es el tratamiento de los cálculos del aparato urinario, ya sea por vía endourológica o percutánea”, y destacó que la novedad es poder contar con energía láser “como la que se utiliza en los mejores hospitales, para la destrucción de este tipo de piedras”.
El especialista subrayó que esta tecnología aporta beneficios concretos para los pacientes, ya que permite procedimientos de mínima invasión, reduciendo riesgos y tiempos de recuperación. En ese sentido, afirmó que el láser posibilita “evitar, en muchos casos, abordajes percutáneos más agresivos para el riñón”, y agregó que, junto con los equipos flexibles disponibles, se puede acceder “a cualquier sector del aparato urinario donde esté localizada la piedra”.
Bertachi señaló además que este tipo de tratamientos se realizan en otros hospitales públicos del país, principalmente en Montevideo, como el Hospital de Clínicas, el Pasteur y el Maciel, que funciona como centro de referencia en litiasis. En ese contexto, valoró que el Hospital de Melo pueda ofrecer una alternativa moderna y eficaz para la población del interior.
Respecto a la demanda, indicó que se trata de una patología de alta prevalencia, especialmente en personas jóvenes, lo que genera impacto en la vida cotidiana y laboral. Remarcó que “la no resolución a tiempo de la patología puede derivar en procedimientos más complejos y, en algunos casos, comprometer la funcionalidad del riñón”.
Finalmente, consultado sobre la disponibilidad de recursos humanos y tecnológicos a nivel país, Bertachi consideró que el debate pasa más por la distribución que por la cantidad. En ese sentido, expresó que “no sé si faltan especialistas, sino cómo están distribuidos la tecnología y los recursos humanos”, dejando planteada una discusión más profunda sobre el sistema de salud.