Desde la Junta Departamental plantean que la situación del vertedero exige una respuesta de Estado, con participación social, enfoque sanitario y definiciones claras del Ministerio de Ambiente

La situación ambiental que se vive en la zona de La Pedrera volvió a instalarse con fuerza en la agenda pública de Cerro Largo, a partir de la preocupación creciente de vecinos y del planteo realizado por el edil nacionalista Rafael Rodríguez, quien advirtió que el tema ya no admite más dilaciones y debe ser abordado con la seriedad institucional que merece.

El curul sostuvo que el impacto generado por el actual sistema de disposición de residuos no puede seguir siendo minimizado y lo comparó con episodios históricos de contaminación que afectaron al departamento, recordando que “no podemos desconocer una realidad que está a la vista y que tiene consecuencias ambientales, sociales y sanitarias”.

Rodríguez anunció que promoverá un pedido de informes al Ministerio de Ambiente para conocer con precisión en qué estado se encuentran los acuerdos y proyectos vinculados al vertedero, señalando que, pese a los anuncios y convenios firmados en los últimos 10 o 15 años, “no existe información clara y documentada sobre cuál es hoy la solución en estudio ni qué avances reales se han logrado”.

En ese marco, el edil planteó la necesidad de que la Junta Departamental impulse la creación de una comisión especial que permita reunir a todos los actores involucrados. La propuesta apunta a integrar a representantes de la Intendencia, del Ministerio de Ambiente, de la Dirección Departamental de Salud, de los municipios y de las fuerzas vivas del departamento, con el objetivo de transformar el tratamiento de residuos en una verdadera causa departamental.

El legislador subrayó que el problema no se limita al aspecto ambiental, sino que involucra una dimensión social compleja y riesgos sanitarios que afectan a buena parte de la población, especialmente cuando las condiciones climáticas agravan la situación. En ese sentido, alertó que “es mucho más costoso para la sociedad atender las consecuencias en la salud que invertir en una solución estructural y definitiva”.

Rodríguez también reconoció que el camino no será sencillo y que existen dificultades presupuestales y políticas, pero insistió en que el tema debe asumirse como una política pública prioritaria. A su entender, conocer exactamente qué se presentó ante el Ministerio, qué compromisos se firmaron y por qué no se concretaron es el primer paso para avanzar hacia una solución sostenible que mejore la calidad de vida de los cerrolarguenses.

Finalmente, remarcó que la problemática de La Pedrera interpela a toda la sociedad, recordando que “la basura no termina en la volqueta” y que el destino final de los residuos impacta directamente en el ambiente, la salud y la convivencia, por lo que llamó a un involucramiento activo de la ciudadanía en el debate y en la búsqueda de alternativas.