El alcalde Federico López destacó que este será el proyecto más importante del quinquenio, mientras avanzan otras obras y la climatización de la piscina municipal
El Municipio de Río Branco tiene en su horizonte una de las obras más significativas de los próximos años: la transformación de la calle Virrey Arredondo y la Plaza General Artigas, en el marco del Fondo de Desarrollo del Interior (FDI). El alcalde Federico López aseguró que este proyecto será “la frutilla de la torta” de su gestión y probablemente comience en 2027, con el aval de la Intendencia.
López recordó que esta obra fue un compromiso asumido en campaña y reafirmado junto al intendente Christian Morel, destacando que se trata de “la obra más grande que vamos a tener en el quinquenio”. Mientras tanto, el plan inmediato es culminar los trabajos en varios barrios, entre ellos Cirilo Olivera y Aires Puros, donde se prevén mejoras integrales con cordón cuneta, entubado, iluminación y embalsado.
En paralelo, el Municipio avanza en otro proyecto clave: la climatización de la piscina municipal. Según explicó el alcalde, ya se eligió el presupuesto y se firmó un convenio con UTE, que aportará fondos a través de un programa nacional. El objetivo es techar, cerrar y calefaccionar el complejo, de modo que la comunidad pueda disfrutarlo durante todo el año.
Al hacer un balance de los primeros meses de gestión, López aseguró que el proceso ha sido positivo, aunque exigente. “Venimos trabajando de una forma que nos caracteriza, construyendo. Hemos tenido dificultades por las inclemencias del tiempo, pero el avance de las obras nos deja conformes”, señaló. En este sentido, mencionó también la inversión realizada en limpieza de desagües pluviales y bacheo, como parte del mantenimiento necesario para la ciudad.
El jerarca insistió en que la prioridad es culminar las obras ya iniciadas, mantener el ritmo de trabajo en los barrios y dejar encaminado el gran proyecto que transformará el centro de Río Branco.