Con apoyo de Naciones Unidas, la propuesta gastronómica suma identidad y valor
Contar con un recetario de culinaria ancestral se ha convertido en un diferencial de calidad para la Escuela Técnica Superior de UTU Melo. En este marco, el Fondo de Población de las Naciones Unidas acompañó una jornada que incluyó una clase abierta destinada a rescatar la memoria culinaria y la historia de las mujeres del departamento.
Juan José Meré destacó que existe una intención clara de la dirección, con el respaldo de la subdirectora Virginia Huguet, de consolidar un espacio de encuentro entre la gastronomía y la identidad local. “La culinaria no es solo la receta: son pedazos de historia que pasan de las bisabuelas a las abuelas y madres, y hoy llegan a las nuevas generaciones. Cuando mujeres como Mariela y Judith presentaron sus preparaciones, no solo hablaron de cómo cocinar la gallina con mazamorra o la queijada, sino de su niñez, de los recuerdos familiares y de la vida cotidiana que acompañaba esos platos”.
La experiencia fue recibida con entusiasmo por estudiantes de Gastronomía, tanto de Formación Profesional Básica como de Bachillerato. Hubo preguntas, curiosidad y asombro al descubrir secretos transmitidos oralmente durante décadas. Incluso las propias mujeres afro participaron activamente en la preparación, compartiendo saberes junto a los futuros chefs.
Para Meré, la jornada fue mucho más que una clase de cocina: “Se trató de una vivencia de emociones, de descubrimiento, de recetas que estaban escondidas y ahora pasan a formar parte de la formación profesional y de la propuesta culinaria para el departamento. Es un ejercicio de identidad, de reconocimiento, que además aporta un valor estratégico y diferencial a la enseñanza de gastronomía en Melo”.