El jefe comunal aseguró que la administración departamental canceló los 42 millones de pesos adeudados al ente estatal y destacó que actualmente todas las compras de combustible e insumos se realizan al contado.
La Intendencia de Cerro Largo logró cancelar la totalidad de la deuda que mantenía con ANCAP, según anunció este miércoles el intendente Christian Morel, quien destacó el resultado como uno de los principales logros financieros de la actual administración.
Durante una conferencia de prensa, el jerarca recordó que al asumir el gobierno departamental se encontró con una situación compleja que incluso afectaba el funcionamiento de algunos servicios básicos.
Morel señaló que en julio del año pasado la administración enfrentaba dificultades para continuar ejecutando obras debido a la falta de crédito. “No podíamos salir a bituminizar calles porque no teníamos materiales”, recordó, aludiendo al escenario que encontró al inicio de su gestión.
El intendente explicó que posteriormente se alcanzó un acuerdo con ANCAP para refinanciar una deuda de 42 millones de pesos en doce cuotas, compromiso que permitió normalizar el suministro de insumos para la comuna. Sin embargo, aseguró que la recuperación financiera permitió adelantar los pagos previstos. “Acabamos de pagar la cuota que deberíamos hacer efectiva en octubre y hoy le pagamos a ANCAP los 42 millones de pesos que se le debían”, afirmó.
Según indicó, además de cancelar esa obligación, la Intendencia abonó al contado unos 19 millones de pesos correspondientes al consumo generado durante la actual administración. “Cerro Largo pasa a ser el departamento que frente a ANCAP no tiene ningún tipo de deuda”, sostuvo.
El jefe comunal también informó que se regularizaron otras obligaciones heredadas, entre ellas compromisos con empresas de transporte, firmas funerarias y comercios locales. En ese sentido, afirmó que durante estos meses se destinaron más de 200 millones de pesos al pago de deudas y obligaciones acumuladas.
Pese a ello, reconoció que la situación financiera general del gobierno departamental continúa siendo delicada. “La Intendencia sigue endeudada, sigue teniendo una deuda gigante”, expresó, aunque aseguró que el pasivo global se redujo de aproximadamente 1.600 millones a unos 1.300 millones de pesos.
Consultado sobre la posibilidad de que los gobiernos departamentales adquieran determinados insumos exclusivamente a ANCAP, Morel fue enfático al señalar que la prioridad seguirá siendo el costo para las arcas públicas. “Este intendente le va a comprar a quien tenga el mejor precio porque si tienen el mejor precio vamos a poder hacer más obras”, manifestó, agregando que la compra de portland continuará realizándose mediante criterios de competitividad y ahorro.
Finalmente, indicó que entre las principales obligaciones pendientes figuran deudas con empresas vinculadas a la recolección de residuos y al sector de la construcción, aunque remarcó que la administración mantiene abiertos sus créditos comerciales y trabaja con sus compromisos corrientes al día.
