El intendente afirmó que no hubo transferencia de dinero para La Pedrera, explicó por qué el tema no figura en el Presupuesto Quinquenal y anunció medidas parciales sobre la gestión de residuos

El intendente Christian Morel salió al cruce de las críticas del edil frenteamplista Pablo Guarino y aclaró que “los 800 mil dólares del Ministerio de Ambiente nunca llegaron al departamento”, al tiempo que defendió la decisión de no incluir una solución integral para el vertedero de La Pedrera en el proyecto de Presupuesto Quinquenal elevado a la Junta Departamental.

Morel sostuvo que es necesario “decirle la verdad a la gente” y señaló que en el período anterior se votó una anuencia para que la Intendencia solicitara un préstamo de 4 millones de dólares destinado al cierre del vertedero. Sin embargo, explicó que la comuna “no tenía ni tiene condiciones de crédito”, debido a una deuda cercana a los 40 millones de dólares, por lo que ese trámite nunca pudo concretarse.

Según detalló el jefe comunal, el Ministerio de Ambiente condicionó el desembolso de los 800 mil dólares a que la Intendencia demostrara la obtención del préstamo mayor. “Ese dinero quedó depositado en una cuenta de una corporación, pero ni el gobierno anterior ni este recibieron un solo dólar”, afirmó, remarcando que decir lo contrario “es una mentira”.

En ese marco, Morel fue enfático al señalar que la solución definitiva para La Pedrera “no fue promesa de campaña” y que, por esa razón, “no puede figurar en su programa de gobierno ni en el presupuesto quinquenal”.No le voy a mentir a la gente prometiendo algo que sé que hoy no puedo cumplir”, expresó, recordando que fue el único candidato que no planteó una solución inmediata para el vertedero durante la campaña electoral.

El intendente también respondió a quienes consideran la actual situación como una emergencia sobrevenida. A su entender, el problema “no empezó ahora” y se arrastra desde hace “10 o 15 años”, con promesas incumplidas de distintos gobiernos. “Este político no prometió nada”, insistió, aunque reconoció que la situación “preocupa y ocupa”, sobre todo por los efectos en la salud, la producción y la convivencia con el humo.

Pese a descartar una solución integral a corto plazo, Morel anunció algunas líneas de acción. Indicó que el Ejecutivo trabaja en un proyecto de reciclaje, con la instalación de una planta en Melo y la implementación del Plan Vale, con el objetivo de reducir el volumen de residuos y materiales inflamables. Además, asumió el compromiso de cercar el perímetro del vertedero, una obra que, según dijo, tendría un costo estimado de entre 4 y 5 millones de pesos, aunque admitió que aún no hay plazos definidos.

Yo sé lo que es vivir al lado de un basurero que se prende fuego”, afirmó Morel, al relatar su experiencia personal en Río Branco, y concluyó que su prioridad es avanzar con medidas posibles y realistas. “Este gobierno se va a hacer cargo de la basura, va a apostar fuerte al reciclaje y, al menos, vamos a cercar el basurero”, sentenció.