Unos 300 trabajadores reclamaron empatía y denunciaron persecución por los controles fronterizos

Alrededor de 300 quileros se movilizaron en Melo, sobre la ruta 8, para manifestar su preocupación por las medidas implementadas por la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) en la frontera con Brasil. La manifestación, que se desarrolló de forma pacífica, buscó llamar la atención sobre la situación que viven quienes dependen de esta actividad para subsistir.

No pedimos que nos regalen nada. Estamos haciendo un trabajo como cualquier otro. Sabemos que es ilegal, pero no tenemos otro medio de sustento y sentimos que nos están persiguiendo”, expresó Pablo Rivero, uno de los trabajadores movilizados.

Los quileros aseguran que, en los operativos de Aduanas, pierden toda la mercadería que transportan y luego deben afrontar multas que alcanzan los 500.000 pesos. Señalan que la mayoría de los productos incautados son alimentos, aunque también hay quienes trasladan combustibles o materiales de construcción.

Atrás de cada vehículo viven 20 personas del quilero que va. Nosotros somos la cara visible, pero le traemos al bolichero; el bolichero le vende al vecino y todos comen más barato”, agregó Rivero, destacando el impacto social que genera la actividad en la economía local.

Otro manifestante señaló que en los últimos días “Aduanas regionales, con personal de Rivera y Montevideo, han realizado controles constantes en los caminos rurales, deteniendo vehículos y confiscando toda la carga”.

Los trabajadores reclaman que se tenga empatía con quienes viven del día a día, diferenciando su labor del contrabando a gran escala: “Yo no estoy de acuerdo con el contrabando grande, ese que cargan en camiones. Hablo del que va en una camionetita, en un auto viejo muchas veces a buscar sustento”, comentó otro de los participantes.