Oriente Antúnez, casado, padre de familia, de 59 años de edad, será ordenado diácono el próximo 14 de setiembre, a las 19:30, en la parroquia Nuestra Señora del Carmen. Con esta ordenación, la Diócesis de Melo pasará a contar con cinco diáconos permanentes. Son “permanentes” porque también hay diáconos “transitorios” en su camino hacia el sacerdocio. Para recibir la ordenación sacerdotal es necesario recibir antes la ordeanción diaconal.
“Diácono” significa “servidor”. El servicio del diácono se desarrolla en tres aspectos: la Palabra, la Liturgia y la Caridad.
_La Palabra_ es la Palabra de Dios. En la ordenación se le entrega al diácono el Evangelio diciéndole: “Recibe el Evangelio de Cristo del cual has sido constituido mensajero; convierte en fe viva lo que lees, y lo que ha hecho fe viva enséñalo, y cumple aquello que has enseñado”.
_La Liturgia_ es el conjunto de prácticas por las que se desarrolla el culto. En la Misa, en el Bautismo, en el Matrimonio y en otras acciones litúrgicas, el Diácono tiene su papel propio.
_La Caridad_ es el gran mandamiento de Cristo: “ámense unos a otros como yo los he amado”. Los primeros diáconos fueron llamados especialmente para atender a las viudas y huérfanos de la primera comunidad cristiana. San Lorenzo, diácono y mártir, se ocupaba especialmente de la atención de los pobres. Las tres funciones están unidas. No se oponen, sino que se complementan. El diácono las vive en cada lugar según las necesidades y las circunstancias de la comunidad a la que le toca servir.