El médico denunció malos tratos hacia funcionarios, defendió su decisión como un acto de coherencia personal y advirtió sobre el grave clima laboral en el centro de salud.
El Dr. Pablo Acosta presentó su renuncia a la subdirección del Hospital de Melo, alegando diferencias irreconciliables con el director del centro, Dr. Alejandro Py. Según explicó, su decisión responde a un “acto de coherencia personal” y en defensa de los funcionarios, a quienes considera víctimas de un ambiente laboral tenso y de actitudes agresivas por parte de la dirección.
La noticia trascendió tras la filtración de un audio donde Acosta expresa: “Presento mi renuncia al equipo de gestión; me voy del hospital. Lo único que conseguí es que los escuchen a ustedes”. En diálogo con Atlas, el médico reafirmó su postura: “Tengo un objetivo y es tratar de vivir de acuerdo a lo que predico. Reclamar dignidad para todas y todos. No negocio con la verdad”.
El profesional sostuvo que venía advirtiendo esta situación desde hace tiempo sin recibir respuesta y señaló que “el que avisa no traiciona”. Confirmó además que continuará vinculado a ASSE como médico de policlínica y agradeció el respaldo de sus colegas, subrayando la necesidad de una reflexión profunda sobre la gestión y las condiciones laborales en el hospital.
Acosta denunció el personal padece un nivel de estrés alarmante: “Un estudio interno mostró que más del 90% de los funcionarios presenta síntomas de burn out, muy por encima de la media nacional”.
Durante la entrevista, el médico expresó su decepción con la falta de cambios en la conducción del centro y con el proyecto político que acompañó: “Intenté conciliar, tranquilizar y brindar esperanza a los funcionarios para que no perdieran la motivación, pero vi el avance del cansancio y la decepción. Hoy me queda la duda de si realmente logramos mejorar algo”.
Acosta también explicó que había advertido la situación a la Mesa Política del Frente Amplio, dado que su cargo era de confianza política. “Fui a esa reunión esperando que asumieran errores, que pidieran disculpas y rectificaran el rumbo. No fue lo que me encontré”, dijo, remarcando que su compromiso es con la transparencia y la verdad.
Respecto a su continuidad como médico, señaló que mantendrá su labor asistencial pese al clima interno: “He presenciado situaciones de hostigamiento y si me sucede algo similar volveré a hacer los descargos que correspondan. No reclamo nada personal, solo defiendo el espacio y la voz de los funcionarios que no la tienen”.
El médico cerró afirmando que su renuncia busca marcar un punto de inflexión: “No podemos seguir exponiendo más a los trabajadores. Los datos muestran un nivel de estrés insostenible, y el rumbo debe cambiar”.