La ex escuela N°25 de Paso del Centurión, ubicada al noreste del departamento de Cerro Largo, fue incorporada al circuito de los Sitios de la Memoria “Huella Pedagógica”, una iniciativa que reconoce lugares emblemáticos para la historia educativa y social del país.
Esta designación cobra especial relevancia en el marco de los 80 años de las Misiones Sociopedagógicas en Uruguay, una experiencia liderada por estudiantes de magisterio que, desde mediados del siglo XX, llevaron adelante acciones educativas, culturales y sociales en zonas rurales profundamente aisladas.
El sitio, que hoy forma parte del paisaje protegido Paso del Centurión y Sierra de Ríos, se encuentra a 40 kilómetros de la ciudad de Melo y muy cerca de la frontera con Brasil. Allí se desarrolló, en los años 50, la primera Misión Socio pedagógica del departamento de Cerro Largo, marcando un antes y un después en el trabajo educativo con la comunidad.
Entre 1955 y 1973, el médico Felipe Cantera adquirió tierras en la zona con la intención de construir un espacio con infraestructura adecuada para desarrollar actividades pedagógicas, sociales, culturales y médicas. Lo que comenzó como una enfermería y lugar de alojamiento para misioneros, se transformó con el tiempo en una escuela rural y un verdadero centro comunitario. Allí se proyectaba cine, se realizaban encuentros comunitarios, talleres, y se brindaban múltiples servicios a la población local. Durante 18 años ininterrumpidos, el espíritu de colectividad, horizontalidad y respeto guió el trabajo de los misioneros y misioneras que dejaron una huella imborrable en la zona.
En homenaje a esa labor, se descubrió una placa conmemorativa en un emotivo acto que contó con la presencia de autoridades de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), encabezadas por la consejera del CODICEN, Carolina Pallas, así como de Rafael Cantera, hijo del médico impulsor del proyecto, y del historiador Gabriel Scagliola. También participaron representantes de varias generaciones de misioneros de todo el país.
Entre las figuras destacadas que formaron parte de aquellas misiones estuvieron Elena Quinteros, Julio Castro, Estela Feo y Gustavo Izaurralde, personas comprometidas con la transformación social desde la educación y la cultura. “La alegría de trabajar por la comunidad”, recordó uno de los participantes, resume el espíritu que sigue vivo en Paso del Centurión, ahora oficialmente parte de la memoria pedagógica viva del Uruguay.