AL IGUAL QUE EL CENTRO VETERINARIO, PROPONE EL SACRIFICIO HUMANITARIO
“No debemos olvidar que un perro es una mascota dentro de los límites de propiedad de su tenedor, en su casa, en su auto o en el extremo opuesto de la correa que sostiene su dueño, pero cuando circula libremente por la vía pública, es un perro suelto, puede provocar lesiones por mordeduras y/o accidente de tránsito, mientras en el campo un perro fuera de esos límites es considerado plaga o predador y debe eliminarse”
La Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo también hizo una propuesta en relación al tema perros callejeros.
Haciendo uso de la palabra en la reunión amplia con la presencia de los diputados integrantes de la Comisión Especial de Tendencia Responsable y Bienestar Animal, su presidente Iván Revello, decía: “la tenencia responsable y el bienestar animal son dos temas que están ligados entre sí, no son nuevos, no nos sorprenden, lo que sí sorprende es la incapacitad en la legislación, controlar y sancionar incluso reglamentaciones que vienen de más atrás en el tiempo, como no permitir los perros sueltos en la vía pública. Es evidente que la permisibilidad ha provocado la situación que agobia en todos los centros poblados, sin distinción de tamaño, y ni hablar de los daños en la producción agropecuaria, especialmente en los ovinos.
El origen de estos males es sin duda la superproducción canina en todo el país, la pésima gestión de contralor magnificó el desenlace que hoy vivimos porque se limitó a crear derechos a las mascotas sin imponer obligaciones consistentes a sus propietarios.
Cuando hablamos de protectora de animales no es sólo defender a los perros como si todo fueran mascotas, sin prestar atención a los animales atacados por ellos; detrás del humo, hay un enorme mercado de insumos y servicios que es necesario comprometer en el correcto manejo y tenencia de todos los animales, porque aunque el fin de la tendencia sea muy distinto, compañía, seguridad, trabajo, producción, el buen resultado hace a la convivencia y a la economía; es irrazonable que el aumento de uno sea la causa de la disminución de otros a partir de un error humano que lo provoca.
Los objetivos son claros, minimizar la población canina sin propietarios y comenzar un programa que regule la producción de los que sí lo tienen.
1 – Contener la causa. La reproducción indiscriminada sigue siendo la fuente y por lo tanto debe haber un programa completo que la regule, y completo quiere decir crear, fiscalizar y sancionar.
2 – Atacar las consecuencias inmediatamente. Habilitar un predio o instalaciones para el cautiverio temporal de los canes, con personal idóneo para la atención. Crear una brigada para la captura y retiro de los animales sueltos de la vía pública y llevarlos a dichas instalaciones. Retenerlo por un plazo, por ejemplo 10 días, tiempo suficiente para que su dueño, si lo tiene, lo pueda levantar, por supuesto, a costa de pagar la multa o surja alguna solicitud para adoptarlo. Luego de vencidos estos plazos se implementará su sacrificio humanitario.
No debemos olvidar que un perro es una mascota dentro de los límites de propiedad de su tenedor, en su casa, en su auto o en el extremo opuesto de la correa que sostiene su dueño, pero cuando circula libremente por la vía pública, es un perro suelto, puede provocar lesiones por mordeduras y/o accidente de tránsito de consecuencias graves para terceros y acarrea responsabilidades legales a su dueño, mientras en el campo un perro fuera de esos límites es considerado plaga o predador y debe eliminarse”.