Barreto alertó por 11 fallecidos en lo que va del año y anunció refuerzos de controles para reducir estas cifras

El director de Tránsito de la Intendencia de Cerro Largo, Washington Barreto, expresó su profunda preocupación por las cifras de fallecidos en siniestros de tránsito en el departamento, que ya alcanzan las 11 víctimas fatales en lo que va del año. Definió la situación como “triste y alarmante” y señaló que el objetivo inmediato de la administración es “generar conciencia y bajar estos números que nos duelen a todos”.

Barreto advirtió que la llegada del verano y el aumento de la movilidad por las fiestas y el calor incrementan el riesgo, por lo que aseguró que están “desesperados por mantener la cifra y que no aumente”, impulsando un trabajo coordinado con Policía Caminera, Policía Municipal y la Jefatura de Policía. Según explicó, el foco estará puesto especialmente en los fines de semana, cuando se concentran la mayoría de los siniestros graves.

El jerarca remarcó que el consumo de alcohol sigue siendo una de las principales conductas de riesgo, sumado al exceso de velocidad y a la falta de conciencia de quienes salen a conducir, incluso personas que “solo salen una vez al año y no miden lo que consumen”. En ese sentido, destacó como ejemplo los operativos de la Noche de la Nostalgia, donde gracias al trabajo conjunto “hace más de 15 años que no se registran siniestros fatales”.

Durante la entrevista, vecinos plantearon su preocupación por situaciones puntuales, como el uso del anillo perimetral como “pista de carreras” y el exceso de velocidad en zonas sensibles como las inmediaciones de escuelas y barrios residenciales. Barreto reconoció que hoy no cuentan con radares para controlar la velocidad, aunque afirmó que “se va hacia ese camino” y que la falta de ese equipamiento limita el control efectivo.

También explicó que han impulsado un sistema de colaboración ciudadana, donde los vecinos aportan información en tiempo real. Señaló que su teléfono está disponible y que las denuncias permiten respuestas más rápidas, destacando que “somos muchos más los que colaboran que los que cobramos un sueldo”. Además, informó que se conformó un equipo de respuesta rápida en el horario de mayor circulación, con el objetivo de concurrir de inmediato ante llamados por situaciones de riesgo.

Barreto fue autocrítico sobre las limitaciones del área, reconoció la escasez de recursos humanos y materiales y afirmó que trabaja “haciendo de tripa corazón” para dar respuestas. Aseguró que está en el cargo para intentar cambiar una realidad que arrastra malos resultados desde hace años y subrayó que su prioridad es “que no se mate nadie más”.

Finalmente, dejó en claro que su permanencia en el cargo está supeditada al respaldo y a la posibilidad real de mejorar las condiciones de trabajo, remarcando que “si no tengo respaldo, me voy”, porque considera que no puede mirar a los vecinos y prometer soluciones que no estén a su alcance.