Familiares, amigos y compañeros pueden identificar indicios y actuar antes de que se produzca una crisis.
La operadora psicosocial Carla Manrique visitó Melo el jueves 5 de septiembre para presentar su segundo libro y dictar una charla abierta sobre salud mental en la sede de Copolac. La actividad reunió a personas interesados en aprender sobre prevención y detección temprana de problemáticas emocionales y psicológicas.
Manrique destacó que la salud mental no es responsabilidad exclusiva de los profesionales, sino que familiares, amigos, compañeros de trabajo o estudio y vecinos pueden ser los primeros en identificar señales de alerta. “Cuando la persona llega a un psicólogo o psiquiatra, ya hubo una crisis; el entorno es quien puede advertir primero y prevenir”, explicó.
Durante la charla, la especialista señaló la alta demanda de atención psicológica en todo el país y la escasez de especialistas en el interior, lo que genera largas listas de espera. En ese contexto, recomendó el uso de herramientas como la línea Vida, disponible las 24 horas, y la aplicación Claramente, que permiten acceder rápidamente a asistencia emocional con solo un toque.
Manrique insistió en la capacitación de la comunidad para reconocer indicadores de problemas de salud mental, desde depresión hasta ideación suicida, y activar protocolos de ayuda antes de que se produzca una crisis. “Hay que sacar el mito de que solo el que trabaja en salud puede hacer algo. Todos podemos actuar”, afirmó.
La actividad buscó concientizar sobre la prevención, generar espacios de aprendizaje y brindar herramientas prácticas a la ciudadanía para acompañar y apoyar a quienes atraviesen situaciones difíciles.