El crecimiento de la matrícula obligará a crear nuevos grupos en Río Branco y en el Liceo Nº 2 de Melo, mientras se ultiman detalles para la llegada de un aula móvil al Liceo 4

El inicio del año lectivo 2026 encuentra a la educación secundaria de Cerro Largo con un escenario de planificación intensa, marcado por una mayor demanda de estudiantes y la necesidad de adecuar la capacidad locativa en algunos centros. Así lo confirmó la inspectora María José Dos Santos, quien explicó que ya se trabaja en la generación de nuevos grupos para evitar sobrecupos.

En ese marco, señaló que los primeros días del ciclo estarán dedicados a actividades de bienvenida, con horarios flexibles y propuestas pensadas por los equipos de dirección y los docentes. Según expresó, “se están planificando todas las actividades de inicio, en este tiempo de bienvenida, con propuestas variadas en los centros durante los primeros quince días”.

Desde el punto de vista edilicio, la inspectora destacó que los liceos del departamento se encuentran en buenas condiciones para comenzar las clases. La principal novedad está vinculada al Liceo Nº 4 de Melo, que a partir de este año se incorpora al programa de alimentación y tiempo extendido. En ese centro se prevé la instalación de un aula móvil que funcionará como comedor y que, de acuerdo a lo previsto, “llegaría en la primera quincena de marzo, una vez definidos los aspectos vinculados a las empresas adjudicatarias”.

Donde sí se concentran las mayores dificultades es en la capacidad de los grupos. Dos Santos explicó que el aumento de la población estudiantil no fue acompañado por un incremento en la cantidad de clases, lo que genera salones con más alumnos de los recomendados. En ese sentido remarcó que “nos pusimos como límite 28 estudiantes por grupo, pero hoy estamos teniendo 32 o 33, lo que no es lo ideal para trabajar y para lograr un mejor aprendizaje”.

Las situaciones más complejas se registran en el Liceo Nº 2 de Melo y en el liceo de Río Branco, donde será necesario crear nuevos grupos. También se observan tensiones de cupos en noveno grado y en primero y segundo de Educación Media Superior, especialmente en orientaciones como el biológico, que tuvo mayor demanda de la prevista. Para la inspectora, el desafío es claro: “cuanto más chicos son los grupos, mejor se puede trabajar, sobre todo si queremos una educación más personalizada”.