El sindicato pide soluciones para los despedidos y para quienes siguen en seguro de paro

La posible venta de Coleme ha generado expectativas, pero también incertidumbre entre los trabajadores. Mientras el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, afirmó que “la cooperativa vive y lucha” y destacó la importancia de mantener la quesería como valor agregado, el sindicato asegura que no ha recibido información oficial sobre las negociaciones.

Nos enteramos por la prensa”, expresó Pablo Jorge, representante de la Unión de Obreros y Empleados de Coleme, quien subrayó que el diálogo entre la empresa y el sindicato está cortado desde hace meses. La última instancia de contacto fue una audiencia en el Ministerio de Trabajo el pasado 2 de julio, cuando Coleme solicitó una extensión del seguro de paro para siete trabajadores, beneficio que vence el 30 de agosto.

Jorge celebró la posibilidad de que la industria siga funcionando, pero advirtió que hay familias atravesando una situación crítica. “Festejamos que Coleme siga adelante, pero también queremos escuchar cuáles son las alternativas para los despedidos y para los compañeros en seguro de paro. No queremos quedar en el olvido”, señaló.

El dirigente criticó la falta de comunicación tanto del Ministerio de Ganadería como del Ministerio de Trabajo y de la propia empresa, y reclamó una posición clara de los representantes departamentales. “Pedimos audiencia con el intendente Christian Morel y con la diputada Yisela Araujo. Nos dijeron que nos iban a recibir, pero seguimos esperando. Es fundamental que se nos brinde un panorama real de qué va a pasar”, sostuvo.

Sobre el planteo de Fratti de mantener la quesería, Jorge coincidió plenamente: “La quesería genera mucha mano de obra y mueve toda una cadena de trabajo. Si no funciona, el impacto en los puestos laborales sería gravísimo”.

No obstante, el sindicalista comparó la situación con un barco que, para no hundirse, “tiró a 20 trabajadores por la borda”. Y agregó: “Desde 2018 venimos haciendo esfuerzos, con rebajas salariales y sacrificios, para sostener la cooperativa. Hoy seguimos con incertidumbre y necesitamos certezas sobre el destino de quienes quedamos afuera”.