La comunidad reclama asistencia ante el grave deterioro de 25 kilómetros de camino, responsabilidad del Municipio de Noblía, y busca coordinación con la Intendencia para optimizar recursos.

Los vecinos de La Mina aguardan una respuesta de la Intendencia para que el Municipio de Noblía pueda encarar la reparación de la ruta que conecta con San Diego. Aunque el tramo es responsabilidad de la alcaldía local, José Pina destacó que “el grave estado de deterioro requiere sumar otros recursos”.

La comunidad convocó a las autoridades municipales, quienes participaron de la reunión desarrollada en la Escuela 60, con alrededor de 50 vecinos presentes. “Eso por lo menos es una buena señal, antes no dialogaban con nosotros”, señaló Pina, valorando la apertura de la alcaldesa y los cuatro concejales presentes.

El camino presenta un deterioro extremo: los últimos arreglos estructurales se realizaron durante la primera gestión de Ambrosio Barreiro, y en la última década solo hubo mantenimientos parciales. “Estos 25 kilómetros están en estado deplorable. En días de lluvia, incluso el transporte escolar no puede circular”, indicó Pina.

Actualmente, el municipio cuenta con recursos limitados: recibieron una máquina averiada que se espera reparar esta semana y disponen de balastro proveniente de una cantera alquilada, con el que se planea mejorar los tramos más dañados. Los vecinos enviaron una nota solicitando que la Intendencia colabore con maquinaria adicional o camiones para optimizar el uso de los recursos disponibles.

Asimismo, pidieron claridad sobre los fondos que, según entendían, provendrían del Ministerio de Transporte y Obras Públicas para esta carretera, que originalmente formaba parte del ramal de la ruta 8. Pina remarcó la importancia de confirmar la llegada y destino de esos recursos, ya que en los últimos diez años no se observaron inversiones significativas.