El exintendente José Yurramendi salió al cruce de los números presentados por la administración de Christian Morel y negó que exista una situación tan crítica como la que se ha planteado. Dijo que la comuna tiene líneas de crédito vigentes y que la deuda con ANCAP corresponde solo a los últimos meses. Además, afirmó que no deberían existir problemas para pagar los salarios y criticó la estrategia de comunicación del gobierno actual, que según él busca desviar la atención del despido de cientos de funcionarios.
“Con ANCAP no hay deuda vencida, como no la hubo durante los 48 meses que estuve al frente. Lo que hay es consumo corriente. Esto no es una novedad, es una obligación mensual como la cuenta de UTE en cualquier casa”, explicó.
Yurramendi también desmintió que la comuna carezca de líneas de crédito: “Está habilitado el duodécimo, hay una liquidez de unos 60 millones de pesos para este mes, lo que alcanza para pagar salarios”.
Sobre la deuda general informada por el actual equipo económico, reconoció su existencia, pero afirmó que se trata en buena parte del fideicomiso votado por la Junta y firmado por actuales jerarcas del gobierno de Morel.
El exintendente se mostró molesto con la exposición pública de cifras y acusó al actual gobierno de usar la situación financiera como “paraguas” para encubrir el despido de más de 200 familias: “No son jerarcas, son familias que quedan en la calle”.
También se refirió a las denuncias sobre funcionarios fantasmas, asegurando que si los hay, “están en el entorno del actual intendente y secretario general, y ellos bien los conocen”.