Vallcorba anunció ampliaciones en beneficios mientras Botana cuestiona montos y alcance de las medidas

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) reconoció que las medidas implementadas para la frontera con Brasil no han tenido “una utilización masiva” en sus primeros meses de vigencia, y trabaja ahora en una serie de ajustes para ampliar su alcance. El subsecretario Martín Vallcorba adelantó que se incorporarán nuevos sectores a los beneficios, se ampliará el régimen de importación simplificada y se estudian cambios en el descuento de impuestos, mientras desde el sistema político surgen críticas como las del senador Sergio Botana, quien entiende que el problema central está en los montos.

El régimen especial de frontera fue aprobado por el Parlamento en agosto del año pasado con el objetivo de reducir la brecha de precios con países vecinos —estimada en torno al 66% con Brasil según estudios académicos— y comenzó a aplicarse en diciembre en pasos como Artigas, Rivera, Río Branco y Chuy. A pesar de ese contexto, tanto el gobierno como actores empresariales coinciden en que las herramientas disponibles han sido poco utilizadas.

Vallcorba admitió que uno de los instrumentos clave, el régimen simplificado de importación, “no se ha usado demasiado”, ya que si bien hubo operaciones, “son una cantidad pequeña”. De todos modos, relativizó el dato al señalar que podría haber generado efectos indirectos, como ajustes de precios por parte de distribuidores locales para mantener competitividad. En esa línea, anunció que el Ejecutivo planea “extender el alcance” del régimen, aumentando los topes de facturación para acceder, incorporando más productos a la lista habilitada y evaluando propuestas de comerciantes, aunque advirtió que todo se hará buscando “un equilibrio” con la producción nacional.



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También adelantó cambios en otros instrumentos. En particular, señaló que se sumarán nuevos sectores de actividad al beneficio de exoneración de aportes patronales —que hoy alcanza a rubros como comercio, industria y servicios— y que “tampoco ha tenido una utilización masiva”, incluso en departamentos donde más se aplicó, como Rocha. Además, confirmó que se estudia implementar una tercera franja en el descuento del Imesi a los combustibles, que se sumaría a las ya previstas cerca de la frontera, con el objetivo de ampliar el impacto territorial de la medida.

Otro de los puntos en agenda es la generación de mejor información para evaluar resultados. Vallcorba indicó que el gobierno busca crear un monitor de precios para contar con “un relevamiento más afinado” que permita medir “cuánto impactaron las medidas en los precios”, algo que será analizado en el Observatorio Nacional de Frontera, cuya primera reunión está prevista para el 15 de abril.

Desde la oposición han surgido cuestionamientos. Para Botana, el problema no radica en la falta de difusión sino en el diseño económico de las herramientas. “No hay falta de información, hay falta de monto adecuado”, sostuvo, y agregó que, si bien el MEF está “bien orientado”, “se olvida de que no hay que ser tacaño”. El senador consideró que los límites actuales del régimen de importación simplificada “no justifican que la gente pase al nuevo sistema” y planteó la necesidad de permitir volúmenes y márgenes que hagan rentable su uso.

Botana también sugirió avanzar hacia un esquema más flexible, incluso con listas negativas en lugar de listados acotados de productos, y con montos que permitan a los comerciantes obtener ingresos equivalentes al menos a un salario mínimo. En su visión, sin ese incentivo económico real, las medidas difícilmente logren el impacto buscado en la dinámica comercial de frontera.

Mientras tanto, el MEF continúa en diálogo con comerciantes y organizaciones empresariales para ajustar el paquete de medidas, con la expectativa de mejorar su adopción y efectividad en un contexto donde la diferencia de precios con países vecinos sigue condicionando fuertemente la actividad económica en esas zonas.