El director señaló que se arrastran años sin fiscalización y confirmó que ya se superan los 10 millones de pesos en multas registradas

El director de Tránsito de la Intendencia de Cerro Largo, Washington Barreto, se refirió a la situación actual de la circulación en Melo, en medio de reclamos vinculados al transporte urbano y al uso de las paradas, defendiendo el trabajo realizado y reconociendo las dificultades que implica ordenar un sistema que durante años tuvo escaso control.

El jerarca sostuvo que el escenario actual es consecuencia de una larga etapa sin fiscalización efectiva, señalando que “cuando se pasa tanto tiempo sin controles, cada uno hace lo que quiere y después cuesta mucho ordenar”. En ese sentido, explicó que desde el inicio de la actual gestión se planteó la necesidad de implementar regulaciones básicas, aunque admitió que no siempre se logró la continuidad deseada debido a limitaciones operativas.

Barreto indicó que uno de los principales problemas se da en las paradas de ómnibus, donde la ocupación indebida por parte de otros vehículos genera conflictos. “Se nos reclama que limpiemos las paradas, pero muchas veces hay autos estacionados y los ómnibus terminan deteniéndose en medio de la calle, lo que complica aún más el tránsito”, expresó.



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También hizo referencia al crecimiento del parque automotor en la ciudad, destacando que la cantidad de vehículos supera la capacidad de las calles. “Hoy Melo tiene una flota vehicular muy grande y no hay espacio suficiente, lo que lleva a estacionamientos indebidos y situaciones de desorden”, afirmó, agregando que muchas veces los conductores cometen infracciones y luego cuestionan las sanciones.

El director mencionó además los congestionamientos que se generan en horarios de entrada y salida de centros educativos, donde las detenciones en doble fila o en lugares no habilitados agravan la circulación. “Hay conductas que también hay que corregir desde la ciudadanía, porque todo recae en el sistema”, indicó.

En cuanto a los controles, Barreto aseguró que se han intensificado en los últimos meses y puso como ejemplo el volumen de sanciones aplicadas. “En menos de esta administración se llevan más de 10 millones de pesos en multas cargadas al sistema, algo que antes prácticamente no existía”, señaló, subrayando que esto refleja un cambio en la fiscalización.

Finalmente, sostuvo que el proceso de ordenamiento llevará tiempo y requerirá del compromiso de todos los actores. “Se está trabajando para mejorar, pero revertir años de desorganización no es inmediato”, concluyó.